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Vol. 15 Nro. 1, Enero - Junio 2026
ISSN: 2602-8174
INTRODUCCIÓNINTRODUCCIÓN
Las matemáticas constituyen un pilar
esencial en la formación académica, ya que
favorecen el desarrollo del pensamiento lógico, la
capacidad de análisis y la resolución de problemas
en contextos diversos. No obstante, a pesar de su
relevancia, persisten dicultades en su enseñanza y
aprendizaje, especialmente en el nivel secundario,
donde se evidencian bajos logros de aprendizaje y
desmotivación hacia la asignatura (Tapia y Murillo,
2020). Estas limitaciones suelen estar relacionadas
con metodologías tradicionales centradas en la
memorización de procedimientos, sin establecer
vínculos signicativos con la vida cotidiana.
Diversos especialistas han señalado la
necesidad de replantear la enseñanza de las matemáticas
mediante metodologías innovadoras. Zamora-Araya
(2020) destaca que la autoconanza de los estudiantes
al desarrollar actividades matemáticas es un factor
clave que inuye positivamente en su desempeño
académico en esta área. De manera similar, Castro-
Velásquez y Rivadeneira-Loor (2022) identican como
una de las causas del bajo rendimiento estudiantil
la falta de estrategias pedagógicas que conecten las
matemáticas con el contexto real del estudiante.
En este escenario, los recursos tecnológicos
en particular los videos tutoriales difundidos en
plataformas digitales como YouTube se presentan
como herramientas didácticas ecaces para fomentar
un aprendizaje autónomo, motivador y signicativo
(Pastor-Rodríguez et al., 2022; Bozkurt y Sharma,
2020; Izquierdo-Iranzo y Gallardo-Echenique, 2020).
En particular, los videos tutoriales no solo representan
un recurso tecnológico más, sino que simbolizan
un cambio de paradigma pedagógico: la enseñanza
tradicional centrada en el docente transita hacia un
modelo centrado en el aprendizaje activo, la autonomía
y la interactividad. Estudios recientes indican que
para hacer efectiva esta transición, los docentes deben
desarrollar competencias digitales amplias: no solo
manejo técnico de herramientas, sino también visión
ética, innovación pedagógica y capacidades cognitivas
avanzadas que permitan integrar la tecnología en
prácticas signicativas (Cabero-Almenara et al., 2025;
Moreira-Choez et al., 2024). Además, la literatura
contemporánea resalta la transdisciplinariedad como
clave para responder a los retos educativos actuales, al
combinar saberes de distintas disciplinas, creatividad,
conciencia social y tecnología (Echegoyen-Sanz et al.,
2024; Alférez-Pastor et al., 2023), y diseñar experiencias
que integren el conocimiento en lugar de fragmentarlo.
En este sentido, los videos tutoriales funcionan como
objetos de mediación tecnológica (Ikram et al., 2024),
transformando cómo se comunica, se representa el
conocimiento y cómo los estudiantes interactúan en
entornos digitales.
El uso de videos tutoriales ha demostrado ser
una estrategia ecaz para fortalecer competencias,
no solo por su potencial didáctico inmediato, sino
porque responde a las demandas de la educación
contemporánea, que exige formar estudiantes
autónomos, críticos y capaces de articular saberes
conceptuales, procedimentales y actitudinales en
contextos reales. En este marco, los videos tutoriales
permiten nuevas formas de interacción pedagógica,
fomentan aprendizajes exibles, personalizados
y transdisciplinarios (Ikram et al., 2024; Alférez-
Pastor et al., 2023), e incrementan la motivación y
la autonomía en el aprendizaje (Machado y Montes,
2020; Fitriati et al., 2024); Del Salto y Giraldo (2025)
enfatizan que emplear recursos educativos digitales
como videos tutoriales, GeoGebra, IDroo, Kahoot
y Quizizz resulta esencial, pues su facilidad de uso
incentiva la motivación estudiantil durante el proceso
de enseñanza-aprendizaje y favorece la mejora del
rendimiento académico.
El constructo de competencia es hoy un
eje articulador de las transformaciones educativas
contemporáneas. Más que un conjunto de
habilidades aisladas, integra saberes conceptuales,
procedimentales y actitudinales orientados a la
acción en contextos reales. Como sostienen Philippe
Perrenoud, el desarrollo de competencias implica
movilizar de forma integrada recursos cognitivos,
sociales y tecnológicos para afrontar problemas
complejos. Esta perspectiva se enmarca en un cambio
de paradigma pedagógico que busca formar sujetos
críticos, autónomos y competentes (Perrenoud, 2006;
Climént. 2009; Echegoyen-Sanz et al., 2024).
Particularmente, la competencia matemática
es un pilar fundamental para el desarrollo del
pensamiento lógico, crítico y analítico, y se considera