132
ARCULO DE
REVISIÓN
133
Vol. 15 Nro. 1, Enero - Junio 2026
ISSN: 2602-8174
Adriana María Cecilia Ayala - Gustavo Ignacio Rivas-Martínez
Transferencia de resultados de investigación en posgrados: Una revisión sistemática desde el
vínculo universidad-sociedad
Transfer of research results in graduate programs: A systematic review from the university-
society link
134
RESUMENRESUMEN ABSTRACTABSTRACT
La transferencia de resultados de investigaciones
educativas es clave para que la universidad cumpla su
función social. El objetivo de este estudio fue analizar
y sintetizar de la literatura cientíca y técnica sobre la
transferencia del conocimiento generado en programas
de posgrado en educación, con énfasis en su impacto
en contextos sociales. Se aplicaron los lineamientos
metodológicos PRISMA 2020 y fueron seleccionados
30 documentos publicados entre 2015 y 2024, extraídos
de bases como SciELO, Redalyc, Google Académico
y repositorios institucionales. Los resultados se
organizaron en cuatro ejes: el rol de la universidad en la
transferencia; el nexo entre ciencia y conocimiento como
bien social; los factores que inciden en el proceso; y el
impacto de la investigación educativa. Se identicaron
avances conceptuales y desafíos persistentes, como la
falta de repositorios, escasa formalización de procesos y
débil articulación con actores externos.
Se concluye que la transferencia de conocimiento
implica pluralidad de variables y condiciones, asimismo,
que la transferencia no es sinónimo de depósito, sino
que incluye debate de la comunidad. Su éxito necesita
impulsar gestión intra y extrainstitucional para
materializar la investigación en impacto social tangible
y transformador. Denidamente, el estudio aporta bases
teóricas para fortalecer estrategias de transferencia.
Palabras clave: enseñanza superior, relación escuela-
sociedad, rol social, transferencia de conocimiento,
investigación educativa.
e transfer of educational research results is key
to the university fullling its social function. e
objective of this study was to analyze and synthesize
the scientic and technical literature on the transfer
of knowledge generated in graduate programs
in education, with an emphasis on its impact in
social contexts. e PRISMA 2020 methodological
guidelines were applied, and 30 documents published
between 2015 and 2024 were selected from databases
such as SciELO, Redalyc, Google Scholar, and
institutional repositories. e results were organized
into four areas: the role of the university in transfer;
the link between science and knowledge as a social
good; factors that inuence the process; and the
impact of educational research. Conceptual advances
and persistent challenges were identied, such as
the lack of repositories, insucient formalization
of processes, and weak coordination with external
actors. It was concluded that knowledge transfer
involves a plurality of variables and conditions
and that transfer is not synonymous with deposit,
but rather includes community debate. Its success
requires intra- and extra-institutional management
to translate research into tangible and transformative
social impact. Ultimately, the study provides a
theoretical basis for strengthening transfer strategies.
Keywords: higher education, school-society
relationship, social role, knowledge transfer,
educational research.
Transfer of research results in graduate programs:
A systematic review from the university-society link
Transferencia de resultados de investigación en posgrados:
Una revisión sistemática desde el vínculo universidad-sociedad
RECIBIDO: 21/07/2025 ACEPTADO: 21/11/2025
Adriana María Cecilia Ayala
https://orcid.org/0009-0002-3111-6201
Universidad Nacional de Itapúa, Paraguay
aayala@medicina.uni.edu.py
DOI: https://doi.org/10.54753/eac.v15i1.2525
Gustavo Ignacio Rivas-Martínez
https://orcid.org/0000-0002-5751-6310
Universidad Nacional de Asunción, Paraguay
grivas@facen.una.edu.py
Declaración de autoría: Los dos autores contribuyeron equitativamente en todas las actividades que posibilitaron
la publicación de esta investigación.
135
Vol. 15 Nro. 1, Enero - Junio 2026
ISSN: 2602-8174
INTRODUCCIÓN INTRODUCCIÓN
La investigación educativa es una herramienta
fundamental para la mejora de la sociedad, pues busca
responder a las necesidades del contexto y fortalecer el
proceso de enseñanza-aprendizaje (Correa-Reynaga
y Morán-Franco, 2022). Sin embargo, la generación
de este conocimiento es solo el primer paso. Para que
cumpla su función social, dicho conocimiento debe
ser transferido ecazmente.
En este contexto, la transferencia del
conocimiento, reconocida como la tercera misión de
la universidad junto a la docencia y la investigación,
se convierte en un eje clave para que la educación
superior cumpla su función social (Sánchez-González
et al., 2024). A lo largo del tiempo, las universidades
han interactuado con las políticas públicas, incluso
antes de su formalización como instituciones.
Hisricamente, estas entidades congregaron a
personas con capacidad de incidir positivamente en
la vida de la sociedad, estableciendo vínculos sólidos
entre universidad y comunidad. No obstante, diversos
factores dicultan hoy el cumplimiento efectivo de este
rol, obstaculizando la transferencia de conocimiento
cientíco hacia la sociedad. En ese sentido, Palacios
(2023) identica barreras estructurales y culturales
que limitan el papel de la universidad en la articulación
entre la investigación y las políticas públicas. Entre
ellas se destacan el escaso nanciamiento de la
investigación, la politización del ámbito académico, la
débil comunicación con los tomadores de decisiones,
la complejidad en la vinculación con el entorno, la
duración de los procesos investigativos, la falta de
competencias en investigadores noveles y la poca
claridad sobre el rol social de las universidades.
Camarero-Figuerola et al. (2023), por su
parte, destacan que la aplicación de la investigación
educativa sigue representando un desafío tanto en
la formulación de políticas públicas como en los
foros cientícos y agendas nacionales. En su estudio
realizado con responsables de políticas, directivos
escolares y docentes de la provincia de Tarragona,
España, señalan que, si bien las evidencias cientícas
se utilizan en procesos de planicación y gestión
educativa, su impacto es limitado debido al lenguaje
técnico, la falta de tiempo para su apropiación y la
escasa percepción de aplicabilidad. Además, el acceso
a dichos resultados se da por canales diversos como
revistas cientícas, instancias de formación continua
y plataformas digitales, pero no garantiza su uso
efectivo.
Frente a esta realidad, surgen preguntas
clave. ¿Quiénes acceden a los resultados de las
investigaciones? ¿Quiénes las utilizan o aplican en
sus contextos? ¿Estas investigaciones responden
efectivamente a las problemáticas del sistema
educativo? A partir de estas inquietudes, este estudio
se pregunta si los resultados de las investigaciones
realizadas en programas de postgrado orientados al
ámbito educativo son efectivamente transferidos. A n
de dar respuesta, se planteó dos objetivos consecutivos:
analizar y sintetizar la literatura actualizada existente
sobre la transferencia de resultados de investigaciones
desarrolladas en programas de posgrado en el campo
de la educación.
La relevancia de este trabajo radica en la
necesidad de fortalecer los vínculos entre la producción
académica y su aplicación en el sistema educativo.
Los hallazgos de las investigaciones universitarias
pueden aportar insumos fundamentales para mejorar
las prácticas pedagógicas, redenir planes de estudio,
diseñar políticas institucionales o gubernamentales y
contribuir así a la mejora continua de la educación. En
consecuencia, la transferencia y la aplicación efectiva
de dichos resultados se constituyen en condiciones
esenciales para lograr impactos reales en los contextos
educativos.
Para fundamentar teóricamente el análisis,
este estudio adopta una concepción de la ciencia
como conocimiento racional, exacto y falible, en
permanente evolución (Bunge, 2013). Desde esta
perspectiva epistemológica, el progreso cientíco
no sigue un desarrollo lineal y acumulativo, sino
que se verica mediante rupturas paradigmáticas
que reconguran radicalmente la comprensión de la
realidad (Kuhn, 1970), así como a través de procesos
rigurosos de contrastación empírica que aseguran su
carácter objetivo y refutable (Popper, 1962). En este
marco, la transferencia de resultados de investigación
136
trasciende la mera difusión técnica para erigirse en
un imperativo ético: garantizar que el conocimiento
cientícamente validado genere un impacto real y
transformador en la sociedad.
METODOLOGÍAMETODOLOGÍA
Este estudio se enmarca en una revisión
sistemática de literatura, cuyo propósito fue identicar,
analizar y sintetizar las principales evidencias
disponibles sobre la transferencia de resultados de
investigaciones educativas en programas de posgrado,
especialmente en el contexto latinoamericano y su
vínculo con la función social de las universidades.
La metodología adoptada se basó en los
lineamientos de la declaración Preferred Reporting
Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses,
mejor conocida como PRISMA 2020. Es ampliamente
reconocida a nivel internacional por su utilidad para
garantizar el rigor metodológico, la exhaustividad
y la transparencia en la elaboración de revisiones
sistemáticas (Page et al., 2021). Esta guía permitió
estructurar todas las etapas del proceso de revisión,
desde la identicación de fuentes hasta la inclusión de
los estudios analizados.
Con el propósito de asegurar la transparencia
y la plena replicabilidad de la revisión bibliográca,
se diseñó una estrategia de búsqueda sistemática,
rigurosa y detalladamente documentada. La ecuación
de búsqueda se construyó combinando términos clave
en español e inglés mediante operadores booleanos
(AND, OR y NOT cuando correspondió):
OR (“transferencia de conocimiento” OR “knowledge
transfer” OR “transferencia de resultados de
investigación” OR “research results transfer”)
AND (“investigación educative” OR “educational
research”)
AND (“educación superior” OR “higher education”)
AND (“posgrado” OR “postgrado” OR “graduate
education” OR “postgraduate education”)
AND (“vínculo universidad-sociedad” OR
“vinculación universidad-sociedad” OR “university-
society linkage” OR “university-society relationship
OR “third mission” OR “university social engagement”)
La búsqueda se llevó a cabo en las siguientes
bases de datos y repositorios: Redalyc, SciELO,
Google Académico, DOAJ y Latindex, en repositorios
institucionales de la Universidad de Palermo y la
Universidad de La Rioja, y en revistas y portales
aliados a instituciones como la Universidad de
Salamanca, la Universidad de Cuenca, la Escuela
Internacional de Gerencia, el Instituto de Estudios
Pedagógicos, el Centro de Investigación y Desarrollo
de la Educación (CIDE) y la Universidad Autónoma
de Manizales.
Se aplicaron los siguientes ltros para
garantizar la reproducibilidad del proceso:
Período de publicación: 2015–2024 (última década
completa disponible al momento de la búsqueda).
Tipo de documento: artículos en revistas cientícas
indexadas, tesis doctorales y de maestría, capítulos
de libros editados, actas de congresos y ponencias
publicadas con ISBN o ISSN.
Idioma: español e inglés (predominando el
primero).
Acceso: prioritariamente documentos en
acceso abierto; se incluyeron excepcionalmente
aquellos de acceso restringido cuando resultaron
imprescindibles y estaban disponibles mediante
suscripción institucional.
Además, se denieron de manera explícita los
siguientes criterios de inclusión:
1. Trabajos centrados especícamente en la
transferencia de resultados de investigaciones
educativas desarrolladas en programas de
posgrado o en el ámbito de la educación superior.
2. Estudios de naturaleza empírica, teórica o
normativa con relevancia directa o aplicabilidad
potencial en contextos latinoamericanos o
iberoamericanos.
3. Publicaciones sometidas a evaluación por pares
(revistas arbitradas, editoriales académicas)
o documentos técnicos con reconocimiento
institucional y validez académica demostrada
(tesis defendidas, informes de organismos
internacionales o gubernamentales con rigor
metodológico).
Ayala, A. M. C. y Rivas-Martínez Rev. Educ. Art. y Com. Vol. 15 Nro. 1, Enero - Junio 2026: 132 - 158
137
Vol. 15 Nro. 1, Enero - Junio 2026
ISSN: 2602-8174
Por su parte, se excluyeron expresamente:
trabajos exclusivamente descriptivos sin análisis
crítico, documentos no académicos (notas de prensa,
boletines institucionales sin revisión), y publicaciones
anteriores a 2015 o posteriores a 2024 que no
cumplieran los criterios anteriores.
Esta combinación detallada de ecuación de
búsqueda, bases de datos consultadas, ltros aplicados
y criterios de inclusión/exclusión permite que
cualquier investigador pueda reproducir elmente el
procedimiento y obtener un corpus prácticamente
idéntico al empleado en este estudio.
Figura 1
Diagrama de ujo del proceso de identicación, selección y exclusión de estudios según PRISMA 2020
Del total de 150 documentos identicados
inicialmente, 130 fueron revisados tras eliminar
duplicados. De estos, 85 fueron excluidos tras el análisis
de título y resumen. Finalmente, se seleccionaron 42
documentos para lectura completa, de los cuales 30
cumplieron con los criterios de inclusión y fueron
incorporados en la síntesis cualitativa.
El proceso de revisión se resume en la Figura
1, adaptada al formato PRISMA 2020, en la cual se
representa el ujo de identicación, exclusión y
selección nal de los documentos
138
La información de los 30 documentos incluidos
fue sistematizada cualitativamente. Se realizó una
lectura profunda de cada estudio para extraer los
hallazgos relevantes y organizarlos en categorías
temáticas. Esta organización dio lugar a los cuatro ejes
RESULTADOSRESULTADOS
En primer lugar, para contextualizar mejor los
resultados de la revisión sistemática, se presenta en
la Tabla 1 una síntesis de los documentos analizados.
Esta tabla organiza los estudios según autoría, país de
Tabla 1
Evidencia documental de la revisión sistemática
Autor / Año Objetivo principal Principales hallazgos / resultados
1 Alonso, M., Cuschnir, M.
y Napoli, M. (2021)
Analizar la tercera misión
universitaria y sus sentidos.
Se sistematizan cinco enfoques: extensión,
transferencia, vinculación, coproducción e impacto
social del conocimiento.
2 Arias Odón, F., Cortés
Gutiérrez, A. y Luna
Cuero, O. (2018)
Precisar el concepto de
pertinencia social de la
investigación educativa
y denir indicadores que
permitan determinar
cuándo y en qué medida una
investigación es socialmente
pertinente.
Se conceptualiza la pertinencia social como
la correspondencia entre la investigación
educativa y las necesidades y prioridades de los
grupos mayoritarios. Se establecen dimensiones
(académica, cientíca, económica y social) y se
propone un sistema de indicadores especícos que
incluyen aportes al currículo, evaluación, docencia,
instituciones educativas y comunidades. Se
recomienda su validación para medir la pertinencia
social de investigaciones futuras.
3 Armendáriz-Núñez, E.,
Tarango, J. y Machin-
Mastromatteo, J. D.
(2022)
Diseñar y validar un
modelo de transferencia de
conocimiento para vincular
instituciones de educación
superior en ciencias sociales
y humanidades con entidades
sociales, identicando sus
características, mecanismos y
benecios.
El estudio propone y valida un modelo de
transferencia de conocimiento con once etapas
que orientan la vinculación entre universidades
de ciencias sociales y humanidades y entidades
sociales. Los expertos y docentes consideraron
que el modelo es lógico, sistemático y facilita la
colaboración universidad-sociedad. Se destacaron
como fortalezas la detección de proyectos
transferibles y la identicación de necesidades
de conocimiento; mientras que la evaluación y
promoción de resultados se identicaron como
aspectos a mejorar. Se concluye que el modelo
es teóricamente viable, promueve el intercambio
de saberes y contribuye a la aplicación social del
conocimiento generado en las instituciones de
educación superior.
4 Ariza, C. P., Builes, S. E. y
Rincones, G. J. (2020)
Analizar estrategias
de transferencia del
conocimiento en
Universidades Nacionales
Experimentales del estado
Zulia
Las estrategias más usadas son categorizadas,
espontáneas y formalizadas.
de análisis presentados en la sección de Resultados:
el rol de la universidad en la transferencia; el nexo
entre ciencia y conocimiento como bien social; los
factores que inciden en el proceso; y el impacto de la
investigación educativa.
procedencia, tipo de estudio y enfoque metodológico,
ofreciendo una visión general del corpus seleccionado
y de la diversidad de perspectivas incluidas.
Continuacción
Ayala, A. M. C. y Rivas-Martínez Rev. Educ. Art. y Com. Vol. 15 Nro. 1, Enero - Junio 2026: 132 - 158
139
Vol. 15 Nro. 1, Enero - Junio 2026
ISSN: 2602-8174
Tabla 1
Evidencia documental de la revisión sistemática
Autor / Año Objetivo principal Principales hallazgos / resultados
5 Bermeo Giraldo, M. C.,
Ruíz Castañeda, W. L. y
Villalba Morales, M. L.
(2022)
Generar una visión sistémica
del proceso de transferencia
de conocimiento y tecnología
en la universidad
Las capacidades de transferencia son sensibles
al presupuesto, al número de investigadores y a
los mecanismos institucionales; la simulación de
escenarios permite identicar condiciones para
potenciar activos de conocimiento y tecnología.
6 Camacaro, P. R. (2018) Analizar la gestión
y transferencia del
conocimiento como
factor estratégico en las
organizaciones educativas.
La gestión del conocimiento es un activo
estratégico y la transferencia requiere modelos
organizacionales que contemplen valor, adaptación
y competitividad.
7 Camarero Figuerola,
M., Tierno García, J.
M., Iranzo García, P.,
& Renta Davids, A. I.
(2023)
Analizar cómo docentes,
directivos y responsables
de políticas utilizan los
resultados de la investigación
educativa, qué temas
consideran relevantes y
qué barreras o condiciones
inuyen en su acceso y
aplicación en la práctica.
El estudio encontró que la investigación educativa
se usa sobre todo para planicación y gestión, pero
poco en la práctica docente directa. Los temas de
mayor interés son metodologías, funcionamiento
escolar y evaluación. Las principales barreras
para usar la investigación son el lenguaje técnico,
la falta de tiempo, la baja aplicabilidad percibida
y las dicultades de acceso. Se recomienda
mejorar la formación en investigación,
fortalecer la colaboración entre investigadores
y escuelas y ofrecer resultados más accesibles y
contextualizados.
8 Casate Fernández, R. y
Senso Ruiz, J. A. (2018)
Diagnosticar la situación
actual del Acceso Abierto en
Cuba e identicar fortalezas
y debilidades para proponer
acciones que incrementen el
acceso y uso de los resultados
de investigación.
Se identican avances en la publicación de
revistas (vía dorada) gracias al nanciamiento
público, pero persisten barreras críticas como la
obsolescencia tecnológica, políticas de derecho de
autor restrictivas y baja visibilidad en directorios
internacionales. La infraestructura de repositorios
(vía verde) es incipiente y carece de políticas
estandarizadas e interoperabilidad. Se concluye que
es necesaria una estrategia nacional sistémica que
incluya mandatos de autoarchivo y soporte técnico
centralizado.
9 Correa Reynaga, A. M.
y Morán Franco, M. R.
(2022)
Analizar el papel de la
investigación educativa en
el conocimiento pedagógico
como herramienta para la
solución de los problemas
escolares.
Se identica que el método cientíco y la pedagogía
son la base de la investigación educativa; la
investigación debe responder a las necesidades
educativas, innovar, formular juicios, establecer
causas y facilitar la mejora del proceso enseñanza-
aprendizaje.
Continuacción
140
Tabla 1
Evidencia documental de la revisión sistemática
Autor / Año Objetivo principal Principales hallazgos / resultados
10 Espinar Álava, A. y
Vigueras Moreno, F. J.
(2020)
Demostrar la necesidad
de integrar estrategias
metodológicas exibles
que permitan desarrollar
las capacidades del
estudiante partiendo desde
su propia experiencia y
contexto, sin separarlos de
su ambiente.
El estudio concluye que el aprendizaje
experiencial constituye un vínculo
fundamental entre la vivencia práctica
y la teoría, permitiendo transformar la
información en un conocimiento permanente
y signicativo en lugar de memorístico.
Los autores evidencian que, al implementar
estrategias metodológicas exibles y adaptadas
a los distintos estilos de aprendizaje (basados
en el ciclo de Kolb), no solo se potencian
las destrezas y el pensamiento crítico de los
estudiantes, sino que también se fortalecen
las competencias pedagógicas de los docentes,
quienes logran así una enseñanza más
contextualizada y efectiva ante la diversidad del
aula.
11 Gaaro García, A. J.
y Naranjo Tuesta, Y.
(2025)
Analizar cómo la
literatura cientíca
conceptualiza la tercera
misión universitaria
e identicar sus
componentes, tendencias,
áreas de aplicación
y su contribución
a la innovación, el
emprendimiento y el
desarrollo sostenible.
La producción cientíca en tercera misión
crece sostenidamente desde 2015 y alcanza
mayor relevancia en 2021. Los conceptos
centrales identicados son triple hélice,
transferencia de conocimiento, transferencia
tecnológica, universidad emprendedora,
innovación y compromiso social. Se observan
nuevas áreas emergentes: economía basada
en el conocimiento, gestión de la información
y desarrollo económico. Se evidencia baja
participación de América Latina, necesidad de
integrar la TM en las estrategias universitarias,
fortalecer ecosistemas de innovación y
promover sostenibilidad, emprendimiento y
vinculación social.
12 González-Geraldo, J. L.
(2021)
Analizar el contenido y
las aportaciones teóricas
del libro La transferencia
de conocimiento en
educación. Un desafío
estratégico (Santos Rego,
Ed.), destacando su
valor en la comprensión
de la transferencia de
conocimiento en el ámbito
educativo.
La reseña subraya que la transferencia de
conocimiento en educación no debe entenderse
como mera transmisión, sino como un proceso
intencional, con objetivos sociales y educativos
de medio y largo plazo. Resalta el papel de la
universidad como agente transformador y la
relevancia del Aprendizaje-Servicio como vía
de transferencia con impacto social.
Continuacción
Ayala, A. M. C. y Rivas-Martínez Rev. Educ. Art. y Com. Vol. 15 Nro. 1, Enero - Junio 2026: 132 - 158
141
Vol. 15 Nro. 1, Enero - Junio 2026
ISSN: 2602-8174
Tabla 1
Evidencia documental de la revisión sistemática
Autor / Año Objetivo principal Principales hallazgos / resultados
13 Leonard Rodríguez,
F., Piclin Minot, J. y
Bayeux Guevara, F.
(2021)
Proponer una metodología
para la sistematización de
resultados cientícos en
la Maestría en Ciencias de
la Educación, sustentada
en referentes teóricos
losócos, sociológicos,
psicológicos, pedagógicos
y legales.
Se elaboró e implementó una metodología
estructurada en cuatro etapas (diagnóstico y
sensibilización, planicación, realización y
evaluación-retroalimentación). Su aplicación
en la Universidad de Guantánamo permitió
elevar la preparación de los maestrantes para
la sistematización de resultados cientícos,
logrando transformaciones positivas en su
desempeño investigativo y académico.
14 Loiti Rodríguez, S. y
Suárez Villegas, J. C.
(2022)
Analizar redes
para investigación
y transferencia de
conocimiento (caso
INTRACOM)
El estudio mostró que INTRACOM se centró
en temas clave de comunicación, especialmente
periodismo y calidad informativa, con
fuerte presencia de investigación y una
clara orientación de la transferencia hacia la
sociedad. Además, evidenció un compromiso
creciente de la academia por vincular
investigación, innovación y necesidades
sociales.
15 Macías Urrego, J.,
Valencia Arias, A. y
Montoya Restrepo, I.
(2018)
Analizar los factores
que inuyen en la
transferencia de resultados
de investigación en
instituciones de educación
superior, basándose en la
capacidad de innovación.
La transferencia se ve favorecida por alianzas
estratégicas, expansión institucional,
conocimiento de competidores, innovación y
aprendizaje organizacional, inversión en CTI y
mecanismos de apropiación de conocimiento.
Las principales barreras son la falta de estudios
longitudinales, escasez de especialistas en
gestión tecnológica y transferencia, y ausencia
de ocinas de transferencia bien consolidadas.
Se observa poca investigación en IES,
predominando estudios sobre empresas.
16 Marulanda, C.,
Valencia, F. y Marín, P.
(2019)
Identicar los principales
obstáculos que dicultan
la transferencia de
conocimiento en centros e
institutos de investigación
del Triángulo del Café en
Colombia.
Los centros de investigación del Triángulo del
Café presentan bajos niveles de transferencia
debido a una débil cultura organizacional,
desconocimiento de convocatorias, excesiva
burocracia y bajo uso de tecnologías, factores
que se correlacionan directamente con la
escasa producción intelectual y vínculos con el
entorno.
Continuacción
142
Tabla 1
Evidencia documental de la revisión sistemática
Autor / Año Objetivo principal Principales hallazgos / resultados
17 Melendro, M., De
Juanas, Á., García-
Castilla, F. J. y Valdivia,
P. (2018)
Explorar el grado de
compromiso social de la
investigación universitaria
en Pedagogía Social a
través de indicadores
de transferencia de
conocimiento.
Las investigaciones en pedagogía social
muestran un fuerte compromiso social,
con alta producción académica, amplia
transferencia social y profesional, trabajo
interdisciplinar y colaborativo entre numerosas
universidades; pero se detecta una baja
formalización en registros de transferencia
como patentes o spin-os.
18 Miguel, S. et al. (2018) Establecer si existen
relaciones entre la
presencia, el volumen y la
cobertura temporal de las
producciones depositadas
en estas
plataformas en relación
con la pertenencia
institucional y áreas
disciplinares, el género, el
grupo etario, la formación
académica y la categoría de
investigador.
Se encontró una mayor presencia de
investigadores en repositorios institucionales
(RIS) que en redes sociales (ResearchGate),
aunque la cantidad de documentos por autor
es mayor en la red social, lo que sugiere
una preferencia individual por su agilidad
y métricas. Las prácticas varían según la
disciplina (mayor uso de redes en Ciencias
Exactas que en Humanidades) y la trayectoria:
a mayor edad y categoría, mayor visibilidad
y volumen documental. Se concluye que las
redes sociales responden mejor a la lógica
de comunidad disciplinar, mientras que los
repositorios siguen una lógica institucional.
19 Montecinos, C.,
Walker, H., y Cortez,
M. (2015)
Comprender las
perspectivas de docentes
directivos sobre qué
aspectos deben mejorar las
prácticas progresivas en las
carreras de pedagogía en
Chile.
El estudio muestra que los directivos escolares
consideran urgente alinear mejor el currículo
universitario con las demandas reales de la
escuela, mejorar la supervisión y la formación
de mentores, fortalecer la coordinación y
avanzar hacia la coconstrucción del currículo.
Proponen prácticas más auténticas y
participativas, situando al practicante como
miembro legítimo de la comunidad escolar.
20 Palacios, E. (2023) Reexionar sobre las
principales barreras
que enfrentan las
universidades para
transferir la investigación
hacia las políticas públicas.
El artículo identica que la transferencia de
conocimientos desde la universidad hacia las
políticas públicas se ve limitada por barreras
como falta de nanciamiento, politización
institucional, escasa comunicación con
decisores, débil vinculación con el medio,
burocracia, poca interdisciplinariedad y
ausencia de competencias clave en nuevos
investigadores. Señala que superar estas
barreras requiere fortalecer el rol social de la
universidad y fomentar alianzas con el Estado y
la sociedad civil.
Continuacción
Ayala, A. M. C. y Rivas-Martínez Rev. Educ. Art. y Com. Vol. 15 Nro. 1, Enero - Junio 2026: 132 - 158
143
Vol. 15 Nro. 1, Enero - Junio 2026
ISSN: 2602-8174
Tabla 1
Evidencia documental de la revisión sistemática
Autor / Año Objetivo principal Principales hallazgos / resultados
21 Paredes, M. G. y
Maldonado, L. G.
(2023)
Identicar los principales
desafíos que la universidad
debe enfrentar para
realizar la transferencia de
conocimiento y tecnología
(TCT) que aborde
ecazmente los problemas
de la sociedad del
conocimiento; presentar
mecanismos de TCT
(vinculación universidad-
sociedad); plantear
estrategias innovadoras de
gestión de la TCT.
La TCT cumple un papel fundamental en
la sociedad del conocimiento; se identican
mecanismos (vinculación universidad-
sociedad) y se propone que las herramientas de
prospectiva y vigilancia tecnológica permitan
anticipar cambios, tener visión a largo plazo,
atender factores de cambio y fortalecer los
vínculos universidad-entorno.
22 Perines Véliz, H. y
Murillo, F. J. (2017)
Analizar las funciones del
director escolar en el Perú
desde tres ejes: el ideal
normativo, las normas
vigentes y la práctica
profesional, con el n de
mostrar el desencuentro
entre ellos y evidenciar
las patologías sociales que
ello genera en la gestión
directiva.
Se evidencian tres patologías sociales en la
función directiva: el desencuentro entre el
ideal pedagógico y las normas administrativas,
la falta de coherencia entre lo normado y
la práctica real, y el predominio de tareas
burocráticas. Se propone redenir el rol del
director como líder pedagógico y agente de
cambio, promoviendo la participación, equidad
y descentralización en la gestión escolar.
23 Rivera Hernández, C.
(2019)
Analizar la evolución
de la vinculación y
la transferencia del
conocimiento en
las universidades
latinoamericanas,
proponiendo un
modelo sustentado en la
Responsabilidad Social
Universitaria (RSU) como
estrategia para fortalecer
la función social del
conocimiento.
El estudio resalta que las universidades
latinoamericanas deben asumir una
vinculación con responsabilidad social,
orientando la transferencia del conocimiento
al bienestar colectivo, la equidad y la cohesión
social, mediante una gestión del conocimiento
con enfoque humanista y territorial.
Continuacción
144
Tabla 1
Evidencia documental de la revisión sistemática
Autor / Año Objetivo principal Principales hallazgos / resultados
24 Rondón Martínez, A.
R. y Díaz Alarcón, M.
V. (2017)
Analizar incidencia de la
investigación en estudios
de postgrado y doctorado
en el producto cientíco.
Existe una correlación positiva entre el perl
investigador y la producción cientíca en
estudios de postgrado y doctorado; la baja
formación metodológica y escasa cultura
investigativa limitan la culminación de tesis,
por lo que se requiere fortalecer la capacitación
y vinculación investigativa institucional.
25 Ruiz-Corbella, M.,
López-Gómez, E.,
Arteaga-Martínez, B. y
Galán, A. (2020)
Analizar cómo los nuevos
canales digitales de
comunicación cientíca
(especialmente el blog
Aula Magna 2.0) favorecen
la visibilidad, el impacto
y la transferencia del
conocimiento generado
en revistas cientícas
de educación hacia la
sociedad.
Los resultados evidencian que los nuevos
canales digitales, como blogs y redes sociales,
amplían la visibilidad y la transferencia
del conocimiento cientíco al acercar los
resultados de la investigación educativa
a la sociedad. El blog Aula Magna 2.0 se
consolida como un medio ecaz de difusión
y colaboración entre revistas cientícas,
favoreciendo la interacción entre investigadores
y públicos diversos. Sin embargo, los autores
señalan la necesidad de desarrollar indicadores
especícos que permitan medir el impacto
social y educativo de estas formas emergentes
de comunicación cientíca, más allá de las
métricas tradicionales centradas en las citas
académicas.
26 Santos Rego, M. Á.
(2020)
Analizar la transferencia
de conocimiento como un
desafío estratégico para la
educación.
La transferencia no es solo económica, sino
social y educativa; requiere nuevas estructuras
y compromiso institucional.
27 Sotelino Losada, A.,
Santos Rego, M. Á. y
Moledo, M. L. (2024)
Analizar la relación
entre investigación
y transferencia del
conocimiento en
educación como
vía hacia la justicia
social, destacando
la responsabilidad
social universitaria y la
necesidad de articular
docencia, investigación y
transferencia.
El artículo destaca la transferencia del
conocimiento educativo como medio
para promover la justicia social. Propone
una investigación interdisciplinaria y
comprometida, basada en la colaboración entre
universidad y sociedad. Plantea sustituir los
modelos lineales por uno interactivo y social,
fortalecer la comunicación entre investigadores
y profesionales, y concebir la investigación y la
transferencia como procesos complementarios
que impulsen equidad, innovación e inclusión.
Continuacción
Ayala, A. M. C. y Rivas-Martínez Rev. Educ. Art. y Com. Vol. 15 Nro. 1, Enero - Junio 2026: 132 - 158
145
Vol. 15 Nro. 1, Enero - Junio 2026
ISSN: 2602-8174
Tabla 1
Evidencia documental de la revisión sistemática
Autor / Año Objetivo principal Principales hallazgos / resultados
28 Touriñán López, J. M.
(2019)
Analizar la transferencia
de conocimiento como
un proceso propio de la
educación, explicando su
signicado, sus fases, su
relación con la innovación
y el sistema ciencia-
tecnología-sociedad, y
su importancia para la
evaluación del profesorado
universitario en España.
La transferencia de conocimiento es un proceso
inherente a la educación y debe entenderse
más allá de la simple difusión, incorporando
fases estructuradas que permiten transformar
el conocimiento en innovación educativa.
El autor destaca que los modelos en red
(universidad-empresa-Estado-sociedad civil)
son esenciales en sociedades del conocimiento,
y que la universidad requiere mediadores
especializados para gestionar adecuadamente
la transferencia. Además, subraya que este
proceso ha sido poco estudiado y gestionado,
y que es necesario incorporarlo como un
criterio formal en la evaluación del profesorado
universitario.
29 Valencia-Arias, A.,
Echeverri-Gutiérrez, C.
A., Rodríguez-Correa,
P. A., Acosta-Agudelo,
L. C. y Echeverri-
Gutiérrez, M. (2024)
Analizar los mecanismos
de transferencia
tecnológica y del
conocimiento empleados
en universidades y centros
de innovación a nivel
mundial.
Identica cuatro mecanismos principales
(propiedad intelectual, creación de empresas,
colaboración y difusión). Resalta la relevancia
de la relación universidad-industria y la
evolución de la transferencia tecnológica hacia
modelos de innovación abierta y triple hélice.
30 Valencia Arismendi,
C. A. y Betancur
Hernández, E. D.
(2023)
Analizar la relación
entre la investigación
cientíca, la transferencia
de conocimiento y la
innovación, destacando
estrategias, mecanismos
y actores que favorecen
su impacto social y
productivo.
La transferencia de conocimiento y la
innovación son esenciales para convertir los
avances cientícos en benecios sociales y
productivos. Se destacan como mecanismos
principales la contratación de graduados,
publicaciones, consultorías, investigación
conjunta, licencias y creación de spin-os.
Se propone ampliar los destinatarios del
conocimiento, incorporando a las comunidades
junto al sector empresarial, y fortalecer la
formación de personal, la colaboración
interinstitucional y la evaluación constante de
los procesos para lograr mayor impacto social.
Nota. Fuentes extraídas principalmente de SciELO, Redalyc, Dialnet y Google Scholar. Documentos incluidos tras
aplicación de criterios PRISMA 2020. Formato de tabla adaptado de Arias (2023, pp. 11-24).
146
Rol de la universidad en la transferencia de conocimiento
La universidad ha sido históricamente
reconocida por su papel central en la sociedad a
través de tres funciones esenciales: la enseñanza, la
investigación y la transferencia de conocimiento. Esta
última, también conocida como la tercera misión
universitaria, ha cobrado cada vez mayor relevancia
en un mundo donde la información se democratiza,
el conocimiento se desmonopoliza y la ciudadanía
exige respuestas más concretas por parte de las
instituciones de educación superior (Loiti-Rodríguez
y Suárez-Villegas, 2022). La tercera misión busca no
solo la interacción entre universidades e industrias,
sino también con la sociedad civil, promoviendo así
la transformación del conocimiento en innovación
social, educativa, cientíca y tecnológica (Gaaro-
García y Naranjo-Tuesta, 2025).
Uno de los aportes más signicativos a este
debate es el trabajo de Alonso et al. (2021), quienes
analizan la tercera misión universitaria como un
entramado de sentidos que excede la lógica de
mercado. Desde su perspectiva, la transferencia
de conocimiento debe incorporar una lógica de
coproducción y compromiso social, lo que implica
asumir nuevas formas de relación entre la universidad
y los actores sociales. Estos autores proponen cinco
enfoques teóricos para comprender dicha misión, que
abarcan desde la extensión clásica hasta nociones como
el impacto social del conocimiento, la apropiación
social y la hibridación de saberes, enriqueciendo el
análisis sobre los modos de producción académica y
su vínculo con el entorno.
Según Paredes y Maldonado (2023),
la universidad enfrenta diversos desafíos en el
contexto de la sociedad del conocimiento, entre
ellos la transformación digital, la desconexión
con las necesidades sociales y la escasa cultura
institucional orientada a la vinculación. Frente a ello,
es clave fortalecer la transferencia de conocimiento
y tecnología (TCT) mediante mecanismos como
la formación continua, los convenios universidad-
empresa, las ocinas de transferencia tecnológica
y la participación en proyectos locales. Los autores
proponen además estrategias innovadoras como la
vigilancia tecnológica, el diseño de redes colaborativas
y la incorporación de metodologías participativas que
respondan a los desafíos emergentes. Estas acciones
permiten que la universidad actúe como un agente
activo en la generación de soluciones, con impacto
directo en su entorno. Así, la TCT deja de ser un
proceso aislado para convertirse en un eje transversal
de la misión universitaria.
En este marco, la universidad se posiciona
como un centro de desarrollo para las comunidades
con las que se vincula, pero la literatura reciente
advierte que la relación entre investigación y
transferencia efectiva del conocimiento continúa
siendo débil o insuciente. Diversos foros académicos,
así como voces externas al ámbito universitario, han
puesto en cuestión la aplicabilidad real de muchos
resultados de investigación producidos en facultades,
institutos y centros especializados. Esta crítica se basa
en la ausencia de mecanismos que garanticen no solo
la validez cientíca de los hallazgos, sino también su
pertinencia práctica, así como la evaluación de sus
efectos cuando se aplican a contextos reales (Sotelino-
Losada et al., 2024).
Una de las iniciativas recientes orientadas a
fortalecer esta relación es el modelo de transferencia
de conocimiento propuesto por Armendáriz-Núñez et
al. (2022). Este modelo fue diseñado especícamente
para instituciones de educación superior en ciencias
sociales y humanidades, y contempla una estructura
que parte del reconocimiento de necesidades
sociales, identicación de proyectos, mecanismos de
vinculación, evaluación de resultados e incentivos para
su implementación. Su enfoque cualitativo, basado
en entrevistas y grupos focales, permite visualizar
cómo debe organizarse el ujo de saberes desde la
universidad hacia las entidades sociales, garantizando
pertinencia, reciprocidad y sostenibilidad en los
procesos de transferencia.
La vinculación entre universidad y políticas
públicas ha existido desde los orígenes mismos de
la educación superior, ya que estas instituciones
tradicionalmente han reunido a personas inuyentes
con capacidad de intervenir en los asuntos sociales
y de formular soluciones. Profesores, egresados e
Ayala, A. M. C. y Rivas-Martínez Rev. Educ. Art. y Com. Vol. 15 Nro. 1, Enero - Junio 2026: 132 - 158
147
Vol. 15 Nro. 1, Enero - Junio 2026
ISSN: 2602-8174
investigadores han ocupado cargos relevantes en la
función pública, y muchas decisiones trascendentales
se han nutrido de estudios realizados en el ámbito
académico. No obstante, la existencia de esa conexión
histórica no garantiza la uidez actual en el proceso de
transferencia. De hecho, se han identicado obstáculos
que impiden que las universidades asuman un papel
protagónico en la mejora de las condiciones de vida
de la población a partir del conocimiento generado.
Entre los factores señalados se encuentran el escaso
nanciamiento para la investigación, la politización
de las instituciones universitarias, la fragmentación
entre áreas académicas, la débil articulación con los
tomadores de decisiones, los tiempos prolongados
de producción académica y la falta de formación
especíca en transferencia y comunicación del
conocimiento (Palacios, 2023).
Una perspectiva complementaria es ofrecida
por Bermeo-Giraldo et al. (2022), quienes proponen
un enfoque sistémico de la transferencia de
conocimiento y tecnología. Su planteamiento destaca
la necesidad de integrar funciones institucionales,
capacidades organizativas y estrategias colaborativas
como elementos esenciales del proceso. Desde este
enfoque, la universidad no puede considerarse un
agente aislado, sino que debe insertarse activamente
en redes interinstitucionales para lograr un impacto
efectivo. Su estudio enfatiza la planicación
estratégica, la gestión por procesos y la articulación
con actores gubernamentales y productivos como ejes
fundamentales para consolidar la tercera misión.
La transferencia de conocimiento es un
proceso gestionado que debe facilitar el ujo de
saberes cientícos y sociales desde la universidad
hacia los diferentes sectores sociales, productivos y
gubernamentales. En el contexto actual, se considera
un factor estratégico tanto para el desarrollo académico
como para la competitividad y productividad de los
países. Las universidades no solo deben encargarse de
formar profesionales y generar conocimiento mediante
la investigación, sino también liderar activamente
su aplicación, difusión y aprovechamiento. Este
liderazgo está directamente vinculado con los
procesos de ciencia, tecnología e innovación (CTeI),
que permiten identicar oportunidades, resolver
problemas del entorno y enfrentar desafíos complejos
que trascienden disciplinas y fronteras institucionales
(Toro-Galvis et al.,2022).
Melendro et al. (2018) subrayan que una
universidad que aspire a contribuir al bienestar de la
sociedad debe generar investigaciones de alta calidad
y con potencial de innovación. Los resultados de su
estudio muestran que existen experiencias positivas
en la producción académica, caracterizadas por la
diversidad temática, la inclusión de poblaciones
variadas, el uso de metodologías rigurosas y la
colaboración interdisciplinaria. No obstante, se
advierte una carencia importante en la formalización
de los procesos de transferencia social y profesional. A
pesar de contar con proyectos bien estructurados y con
resultados potencialmente transformadores, muchas
universidades aún no disponen de mecanismos
institucionales sólidos para garantizar que esos
resultados lleguen a quienes los necesitan o puedan
implementarlos.
Ante estas limitaciones, la evidencia
recolectada señala la necesidad de que las instituciones
de educación superior actualicen sus procesos
fundamentales. Esto implica fortalecer sus estructuras
internas, adoptar modelos de gestión más ecientes
y articularse mejor con los actores del entorno. La
investigación se convierte entonces en un componente
clave para su relevancia social, su impacto institucional
y su proyección externa. La apuesta por el desarrollo
de programas de posgrado y doctorado también ha
sido interpretada como un indicador de calidad, tanto
por su capacidad de formar investigadores como
por su potencial para generar conocimiento útil y
transferible. Estos programas, cuando están orientados
al análisis de problemas concretos del contexto,
pueden funcionar como espacios privilegiados para el
desarrollo de propuestas metodológicas innovadoras,
renovaciones curriculares, modelos de intervención
educativa o contribuciones al diseño de políticas
públicas (Rondón-Martínez y Díaz-Alarcón, 2017).
Ciencia, conocimiento y el papel de la universidad
como transmisora
Para comprender la relevancia de la
transferencia de resultados en entornos educativos, es
imprescindible partir de una noción clara sobre qué es
148
el conocimiento cientíco. La ciencia, como producto
de la actividad humana, representa un esfuerzo
racional, sistemático y vericable por entender la
realidad, lo que implica que sus armaciones son
siempre provisionales y susceptibles de revisión. En
este sentido, Bunge (2013) dene la ciencia como un
conocimiento racional, exacto y falible, que surge del
intento humano por apropiarse del mundo mediante
ideas que evolucionan y se perfeccionan.
La universidad moderna, en tanto generadora
y transmisora de este conocimiento, tiene la
responsabilidad de fomentar procesos de investigación
que no solo respondan a inquietudes académicas, sino
también a necesidades sociales concretas.
La investigación educativa constituye una
actividad cientíca aplicada que permite estudiar
sistemáticamente diversas problemáticas del ámbito
escolar. Sus resultados, utilizados como referencia,
buscan contribuir a la mejora del sistema educativo
en su conjunto. Entre sus objetivos principales se
encuentran responder a las necesidades del contexto,
introducir innovaciones pedagógicas, formular
juicios diagnósticos, identicar causas de fenómenos
educativos, apoyar la toma de decisiones y evaluar el
cumplimiento de metas educativas. Todo ello facilita
intervenciones orientadas al fortalecimiento del
proceso de enseñanza-aprendizaje (Correa-Reynaga y
Morán-Franco, 2022).
Desde una mirada latinoamericana, Rivera-
Hernández (2019) reexiona sobre la función social
del conocimiento como una forma de responsabilidad
institucional, destacando que las universidades
deben involucrarse activamente en los procesos de
vinculación con sus entornos. La autora subraya
que la transferencia no puede concebirse como
unidireccional, sino que debe incorporar relaciones
horizontales y dinámicas entre academia y sociedad,
enmarcadas en contextos históricos, políticos y
culturales especícos. Este enfoque recupera la
dimensión ética de la ciencia y la necesidad de que su
aplicación tenga sentido para las comunidades a las
que se dirige.
En este contexto, la transferencia de
conocimiento va más allá de la simple difusión:
implica transformar hallazgos en aplicaciones
concretas que impacten en el entorno. Armendáriz-
Núñez et al. (2022) sostienen que esta transferencia
debe fortalecer no solo la investigación y el desarrollo,
sino también favorecer procesos colaborativos con
actores externos, en particular en ámbitos sociales. No
obstante, como subraya Touriñán-López (2019), para
que el conocimiento transferido sea útil, es necesario
generar demanda por parte de los receptores, algo
que requiere tanto formación como conciencia
institucional.
Un aporte relevante en esta línea es el de
Valencia-Arias et al. (2024), quienes realizan una
revisión sistemática de los mecanismos de transferencia
tecnológica y del conocimiento, identicando cinco
ejes temáticos: modelos de transferencia, factores
facilitadores, actores involucrados, resultados
esperados y niveles de impacto. Su estudio enfatiza que
una transferencia efectiva requiere no solo estrategias
institucionales claras, sino también estructuras
exibles que permitan adaptar las experiencias a los
distintos tipos de conocimiento y a las demandas
cambiantes de los entornos sociales y productivos.
Por su parte, Santos Rego (2020) destaca
que la universidad actual ha debido adaptarse a
transformaciones sociales profundas, lo que ha
derivado en nuevas misiones institucionales centradas
en la innovación, el desarrollo tecnológico y la
pertinencia social del conocimiento. En este proceso,
la educación superior debe ofrecer formación
rigurosa, actualizada y socialmente comprometida,
capaz de generar respuestas válidas ante problemas
educativos complejos.
La literatura revisada coincide en señalar
que la articulación entre educación, innovación
e investigación constituye un eje estratégico de
las universidades contemporáneas. Asimismo, los
estudios sugieren que, para que esta articulación sea
efectiva, se requieren mecanismos institucionales
que reconozcan la diversidad de saberes, contextos y
Ayala, A. M. C. y Rivas-Martínez Rev. Educ. Art. y Com. Vol. 15 Nro. 1, Enero - Junio 2026: 132 - 158
149
Vol. 15 Nro. 1, Enero - Junio 2026
ISSN: 2602-8174
necesidades, y que promuevan formas diferenciadas
de transferencia según cada disciplina y área de
conocimiento.
Factores que inciden en la transferencia del
conocimiento
Numerosos estudios coinciden en que,
pese a la sostenida producción de investigaciones
relevantes en las instituciones de educación
superior, persisten diversos factores que dicultan
la efectiva transferencia del conocimiento hacia los
sectores sociales, educativos y productivos. Entre
los principales obstáculos se identican limitaciones
estructurales, institucionales y culturales dentro de las
propias universidades, así como condiciones externas
que restringen la circulación, apropiación y aplicación
del conocimiento generado.
Camarero-Figuerola et al. (2023), por su
parte, destacan que la aplicación de la investigación
educativa sigue representando un desafío tanto en
la formulación de políticas públicas como en los
foros cientícos y agendas nacionales. En su estudio
realizado con responsables de políticas, directivos
escolares y docentes de la provincia de Tarragona,
España, señalan que, si bien las evidencias cientícas
se utilizan en procesos de planicación y gestión
educativa, su impacto es limitado debido al lenguaje
técnico, la falta de tiempo para su apropiación y la
escasa percepción de aplicabilidad.
En primer lugar, se ha observado una escasa
formalización de los procesos de transferencia social
y profesional de los resultados investigativos. Aunque
muchas universidades desarrollan investigaciones
de calidad y con potencial impacto, la ausencia
de mecanismos estandarizados para su registro,
difusión y aplicación limita signicativamente su
alcance (Melendro et al., 2018). En esta misma
línea, Camacaro (2018) argumenta que la gestión de
la transferencia requiere estructuras organizativas
adecuadas, inversión sostenida en capital humano
y una visión institucional que la conciba como un
proceso estratégico y transversal, no subsidiario.
Del mismo modo, factores como el bajo acceso
a recursos para investigaciones de largo plazo, la
carencia de ocinas especializadas en transferencia
tecnológica o de resultados de investigación (OTT/
OTRIS), y la limitada formación de académicos en
gestión del conocimiento, restringen la capacidad
de las universidades para vincular efectivamente
sus investigaciones con los desafíos sociales (Macías
Urrego et al., 2018). Estudios recientes subrayan que
la transferencia del conocimiento no es una acción
aislada, sino que responde a una dinámica sistémica
determinada por la producción académica, la cultura
organizacional y las interacciones con el entorno
(Bermeo-Giraldo et al., 2022).
Otros autores señalan que la falta de
repositorios institucionales conables compromete
la visibilidad, la transparencia y el acceso abierto a
la producción cientíca (Casate-Fernández y Senso-
Ruiz, 2018). Esto se agrava en contextos donde las
instituciones no priorizan la generación de sistemas
de gestión del conocimiento, lo que impide que
los hallazgos puedan ser aprovechados de manera
sistemática por actores sociales o tomadores de
decisiones (Miguel et al., 2018).
Según Marulanda et al. (2019), los centros e
institutos de investigación del triángulo del café de
Colombia presentan importantes deciencias en la
transferencia de conocimiento hacia empresas y otros
sectores. Los resultados muestran una baja valoración
en variables relacionadas con redes, servicios y
producción intelectual, todas por debajo de 3,0 sobre
5,0, lo que evidencia una débil articulación con el
entorno. Entre los principales obstáculos identicados
se destacan el desconocimiento de convocatorias, la
escasa capacitación en tecnologías de información, la
cultura organizacional poco favorable y la burocracia
institucional. La correlación entre estas variables
indica que dichos obstáculos están directamente
vinculados con los bajos niveles de transferencia.
Frente a esta situación, los autores sugieren la
necesidad de fortalecer las capacidades institucionales,
generar alianzas estratégicas y desarrollar programas
estructurados que promuevan el uso y la aplicación
de los resultados cientícos, alineando la misión
investigativa con las demandas del medio.
150
Por otra parte, los procesos de comunicación
cientíca enfrentan dicultades como el uso de
lenguaje técnico poco accesible, la carencia de
estrategias de divulgación efectivas y la desconexión
entre los tiempos de la investigación académica y la
urgencia de las demandas sociales. Esta situación ha
generado una brecha entre la producción cientíca
y su aplicación práctica, especialmente en el ámbito
educativo (González-Geraldo, 2021).
Adicionalmente, se han identicado tanto
acciones individuales como institucionales que
pueden fortalecer o debilitar la transferencia del
conocimiento. Ante ello, se plantea la necesidad de
diseñar modelos de gestión basados en estructuras de
intermediación que dinamicen y profesionalicen este
proceso (Macías-Urrego et al., 2018). En este sentido,
Ariza et al. (2020) analizan diversas estrategias
implementadas en universidades venezolanas,
revelando la coexistencia de modalidades formales,
espontáneas y categorizadas, cuya ecacia depende del
contexto organizacional y cultural de cada institución.
En este contexto, resulta clave considerar
la pertinencia social de la investigación educativa,
entendida como su alineación con las necesidades de
los grupos mayoritarios involucrados en el ámbito
educativo. Arias-Odón et al. (2018) proponen
indicadores concretos para evaluar dicha pertinencia,
tales como el aporte innovador al proceso de
enseñanza-aprendizaje, la contribución al cambio
curricular, el impacto en el rendimiento estudiantil,
la mejora del desempeño docente y la transformación
institucional. Asimismo, se incluye el impacto en la
calidad de vida de las comunidades. Este sistema de
indicadores permite valorar con mayor objetividad
cuándo y en qué medida una investigación es
socialmente signicativa.
Finalmente, algunos autores subrayan el rol
emergente de los eventos cientícos virtuales y las
redes académicas como medios complementarios
para la difusión y socialización del conocimiento,
especialmente en contextos de limitación de recursos
o emergencia sanitaria. Estas estrategias, sin embargo,
deben estar acompañadas de políticas institucionales
claras y sostenidas para consolidar su impacto
(Arencibia-Fernández, 2021)
Impacto de la investigación educativa
El impacto de la investigación educativa se
traduce en transformaciones signicativas dentro
de los entornos escolares. Estas transformaciones
abarcan desde cambios en las concepciones y
actitudes hasta modicaciones en las prácticas
pedagógicas de los actores escolares. Según Sierra-
Salcedo y Caballero-Delgado (2009), tales cambios
contribuyen directamente al desarrollo educativo de
los individuos, lo que rearma el rol estratégico de la
investigación como herramienta de mejora continua.
Montecinos et al. (2015) subrayan la necesidad
de transitar desde acciones fragmentadas hacia una
participación más legítima y articulada de los colegios
en la formación práctica de los futuros docentes.
Los autores destacan la importancia de alinear el
currículo universitario con las dinámicas escolares,
mejorar la supervisión de las prácticas, y promover
una coordinación más efectiva entre instituciones
formadoras y establecimientos educativos. Asimismo,
enfatizan la relevancia de construir relaciones
colaborativas y horizontales, en las que el colegio
asuma un rol activo y comprometido en la formación
inicial docente. Estas conclusiones coinciden con
el enfoque de modelos que reconocen la práctica
profesional como eje articulador del desarrollo
docente y la necesidad de vínculos estructurados
entre universidad y escuela para fortalecer la calidad
de la formación.
El avance tecnológico y el dinamismo de los
métodos de producción han modicado las formas
de generación y circulación del conocimiento.
Rivera-Hernández (2019) destaca que esta dinámica
exige una preparación constante frente al cambio, ya
que el conocimiento actual puede quedar obsoleto
rápidamente. En este contexto, la investigación debe
mantenerse como un proceso activo, con capacidad
de adaptación y transferencia efectiva hacia la práctica
educativa.
La implementación de resultados de
investigación ha mostrado impactos positivos
concretos. Por ejemplo, Espinar-Álava y Vigueras-
Moreno (2020), en un estudio realizado en Cuba,
demostraron que el uso de estilos de aprendizaje
Ayala, A. M. C. y Rivas-Martínez Rev. Educ. Art. y Com. Vol. 15 Nro. 1, Enero - Junio 2026: 132 - 158
151
Vol. 15 Nro. 1, Enero - Junio 2026
ISSN: 2602-8174
variados en el aula favorece el desarrollo de habilidades
estudiantiles y fortalece competencias docentes.
No obstante, persiste una desconexión entre la
investigación y la práctica docente. Perines y Murillo
(2017) advierten sobre la urgencia de establecer un
vínculo sólido entre ambos ámbitos. Según estos
autores, la efectividad de la transferencia depende
de tres factores clave: la claridad comunicativa de
los investigadores, el fortalecimiento de los procesos
institucionales de transferencia en las universidades y
una formación docente inicial que integre de manera
sistemática la investigación como eje central.
Además, la gestión e implementación de
los resultados investigativos en el ámbito educativo
requiere estructuras organizativas adecuadas. Como
señala la literatura, sin mecanismos institucionales
que visibilicen, protejan y apliquen los hallazgos, su
potencial transformador se diluye. En este sentido, se
plantea la necesidad de incorporar estos procesos en
la gestión universitaria y alinearlos con las políticas
cientícas nacionales para maximizar su impacto
(Espinarlava y Vigueras-Moreno, 2020; Perines y
Murillo, 2017).
En esta misma línea, Valencia-Arismendi
y Betancur-Hernández (2023) señalan que la
transferencia efectiva del conocimiento en el ámbito
educativo requiere de estrategias de articulación que
reconozcan la especicidad del saber pedagógico,
así como su carácter situado. Su propuesta enfatiza
la importancia de fortalecer los vínculos entre
comunidades académicas, prácticas docentes y
políticas públicas, con el n de generar impactos
sostenibles que trasciendan lo meramente académico.
La investigación, desde esta perspectiva, no solo
debe producir evidencia útil, sino también propiciar
procesos de cocreación con los actores educativos
involucrados.
Igualmente, Ruiz-Corbella et al. (2020) analizan
el papel de las revistas cientícas especializadas
en educación como canales fundamentales para
visibilizar el conocimiento producido, potenciar
su transferencia y ampliar su impacto en contextos
diversos. A través del caso de Aula Magna 2.0,
muestran cómo una estrategia editorial orientada
a la divulgación accesible puede convertirse en un
mecanismo ecaz para conectar el conocimiento
académico con la práctica profesional y el debate
público. Esta experiencia demuestra que el impacto
de la investigación no depende exclusivamente de su
calidad intrínseca, sino también de las condiciones
de difusión, traducción y apropiación en los espacios
educativos concretos.
La propuesta metodológica desarrollada por
Leonard-Rodríguez et al. (2021) guarda una relación
directa con el impacto de la investigación educativa,
ya que tiene como propósito central fortalecer el
aprovechamiento social y pedagógico de los resultados
cientícos generados en la Maestría en Ciencias de la
Educación. A través de una metodología estructurada
que integra acciones de diagnóstico, planicación,
implementación y evaluación, se busca que los
hallazgos de las investigaciones trasciendan el plano
teórico y se conviertan en herramientas concretas para
la transformación de la práctica educativa y la mejora
en la formación docente. De esta manera, se favorece
la articulación entre la producción académica y su
aplicación en contextos educativos reales.
DISCUSNDISCUSN
Los trabajos revisados en la subsección
sobre el rol de la universidad en la transferencia de
conocimiento abordan esta temática desde enfoques
diversos pero complementarios. Loiti-Rodríguez y
Suárez-Villegas (2022) y Gaaro-García y Naranjo-
Tuesta (2025) introducen el concepto de tercera misión
universitaria como una respuesta institucional ante la
democratización del conocimiento y las exigencias
sociales contemporáneas. En esa línea, Alonso et al.
(2021) profundizan en los sentidos múltiples de dicha
misión, ampliando su alcance más allá de la extensión
y la transferencia tecnológica. Desde una perspectiva
empírica, Melendro et al. (2018) evidencian la falta
de mecanismos formales que garanticen la llegada
efectiva de los resultados de investigación a sus
potenciales beneciarios. Armendáriz-Núñez et al.
(2022) ofrecen un modelo metodológico concreto
basado en la vinculación colaborativa con entidades
sociales. Por su parte, Bermeo-Giraldo et al.
(2022) aportan una visión sistémica que enfatiza la
152
articulación organizativa e interinstitucional. Desde
un enfoque contextual, Sotelino-Losada et al. (2024)
cuestionan la pertinencia práctica de los resultados
académicos. Finalmente, Rondón-Martínez y Díaz-
Alarcón (2017) y Ruiz-Corbella et al. (2020) subrayan
el rol estratégico de los programas de posgrado y las
políticas institucionales explícitas en la consolidación
de una transferencia efectiva y socialmente
comprometida.
La evidencia reunida sugiere que la
transferencia de conocimiento no debe considerarse
como un apéndice funcional de la universidad, sino
como una dimensión estructural y transformadora
de su quehacer. A lo largo de los estudios analizados,
se identican tres grandes desafíos: superar las
barreras institucionales que limitan la conexión
entre producción e impacto social, desarrollar
capacidades internas para la gestión y articulación del
conocimiento, y construir modelos de colaboración
con actores externos que reconozcan la complejidad
de los contextos. La universidad del siglo XXI debe
asumir un rol activo como co-constructora de
soluciones sociales, articulando la investigación
con las necesidades del entorno y asegurando
que el conocimiento generado se traduzca en
innovación, justicia social y desarrollo sostenible.
Este hallazgo reeja directamente la transición hacia
lo que la literatura ha denominado producción de
conocimiento "Modo 2" (Hessels y van Lente, 2008).
A diferencia del "Modo 1" (la investigación tradicional
y aislada), el "Modo 2" se dene por ser generado en
el "contexto de la aplicación" (naciendo de problemas
reales). Esto implica que la universidad debe ser
una "co-constructora" que busca la "justicia social",
demostrando que el conocimiento ya no se produce
para la sociedad, sino con la sociedad, en un proceso
transdisciplinario y socialmente distribuido que exige
la responsabilidad social que Hessels y van Lente
(2008) identicaron como fundamental.
Los aportes revisados sobre ciencia,
conocimiento y el papel de la universidad como
transmisora coinciden en que la transferencia
de conocimiento constituye una responsabilidad
ineludible de la universidad contemporánea. Rivera-
Hernández (2019) propone una concepción de la
transferencia anclada en el compromiso ético y
contextual con los territorios, destacando la necesidad
de relaciones horizontales entre academia y sociedad.
Por su parte, Valencia-Arias et al. (2024) sistematizan
los mecanismos de transferencia existentes y advierten
que, para ser efectivos, deben estar articulados a
modelos exibles, dinámicos y adaptables. Estas
propuestas dialogan con las contribuciones de
Armendáriz-Núñez et al. (2022) y Touriñán-
López (2019), quienes subrayan que la utilidad del
conocimiento depende tanto de la participación de
actores sociales como de la generación de demanda.
En conjunto, los trabajos revisados permiten conectar
el fundamento epistemológico del conocimiento con
su dimensión práctica y social, reforzando el papel
articulador de la universidad.
Los trabajos analizados muestran que
la universidad cumple una función clave en
la articulación entre producción cientíca y
transformación social. Para asumir este rol de manera
efectiva, no basta con generar conocimiento riguroso
desde el punto de vista epistemológico, sino que es
necesario contar con estructuras institucionales que
favorezcan su aplicación y adaptación en contextos
reales. La transferencia, por tanto, debe ser entendida
como un proceso bidireccional que reconoce las
necesidades sociales, promueve la colaboración
con actores externos y se adapta a diferentes
disciplinas y territorios. Este enfoque requiere que
las instituciones de educación superior desarrollen
políticas diferenciadas, fomenten la participación
activa de sus comunidades académicas y construyan
relaciones de conanza con el entorno. Esto dialoga
directamente con el modelo de la "Triple Hélice"
(Etzkowitz y Leydesdor, 1995, citado en Lawton
Smith y Leydesdor, 2014), que originalmente postuló
la innovación como la sinergia entre la universidad, la
sociedad y el gobierno. El análisis que hacen Lawton
Smith y Leydesdor (2014) sobre la evolución de este
modelo es lo que da sustento a estos hallazgos. Ellos
explican que estas relaciones no son estáticas, sino
que operan como mecanismos de cooperación que
están en constante evolución. Por tanto, la necesidad
de "políticas diferenciadas" y "relaciones de conanza"
se ve profundamente respaldada por su teoría, ya que
como señalan, cada socio debe desarrollar sus propios
Ayala, A. M. C. y Rivas-Martínez Rev. Educ. Art. y Com. Vol. 15 Nro. 1, Enero - Junio 2026: 132 - 158
153
Vol. 15 Nro. 1, Enero - Junio 2026
ISSN: 2602-8174
objetivos que los distinguen, y el éxito depende de
gestionar las condiciones e intereses especícos de
cada entorno (Lawton-Smith y Leydesdor, 2014).
Los trabajos revisados en la sección sobre
los factores que inciden en la transferencia del
conocimiento coinciden en que este proceso enfrenta
múltiples barreras estructurales, institucionales y
culturales dentro de las universidades. Melendro et
al. (2018) destaca la falta de mecanismos formales
y la escasa profesionalización de los procesos de
transferencia, mientras que Macías-Urrego et
al. (2018) y Camacaro (2018) profundizan en la
necesidad de contar con ocinas especializadas,
equipos capacitados y modelos de gestión integrados.
Casate-Fernández y Senso-Ruiz (2018) llaman la
atención sobre la debilidad de los sistemas de difusión,
los obstáculos en el acceso abierto y el uso de lenguaje
técnico, que dicultan el aprovechamiento social de
los resultados académicos. La evidencia empírica
presentada por Ariza et al. (2020) ilustra cómo las
universidades experimentales en Venezuela aplican
estrategias tanto formalizadas como espontáneas,
mostrando la inuencia de factores contextuales
y culturales en la forma en que se organiza la
transferencia. Bermeo Giraldo et al. (2022) aportan
una mirada sistémica, mostrando que la efectividad de
la transferencia depende de un entramado de variables
como el presupuesto, la formación del personal y el
aprendizaje institucional.
La literatura analizada muestra que la
transferencia del conocimiento no es un proceso
automático ni uniforme, sino que responde a un
equilibrio complejo entre capacidades internas
y condiciones externas. Para avanzar hacia una
transferencia efectiva, las universidades deben
superar la dependencia de prácticas no sistematizadas,
como vínculos personales informales o estrategias
de difusión esporádicas, y construir ecosistemas
institucionales sólidos que integren gestión, recursos,
formación, tecnología y estrategias comunicativas.
Además, se requiere reconocer que la transferencia
implica procesos de adaptación, intermediación
y cocreación con los distintos sectores sociales.
La consolidación de estructuras especializadas, la
promoción de una cultura institucional favorable y el
fortalecimiento de canales de comunicación accesibles
son elementos fundamentales para reducir la brecha
entre conocimiento producido y conocimiento
aplicado. Esta necesidad de “ecosistemas sólidos” y
capacidades internas” encuentra su explicación teórica
en la “Capacidad de Absorción” (Cohen y Levinthal,
1990). Esta teoría sostiene que la transferencia no es
un acto pasivo; la organización receptora debe poseer
la capacidad interna de reconocer el valor, asimilar
y aplicar el nuevo conocimiento. Cohen y Levinthal
(1990) advierten que esta capacidad es acumulativa:
una organización que no invierte continuamente en
ella puede caer en un estado de “lockout” (exclusión),
volviéndose incapaz de asimilar nueva información.
Por lo tanto, estos hallazgos sugieren que la falta de
estas “estructuras especializadas” puede conducir al
síndrome de no inventado aquí” (NIH), donde la
resistencia a las ideas externas no es malicia, sino una
falta de capacidad de absorción (Cohen y Levinthal,
1990).
Los trabajos revisados sobre el impacto de la
investigación educativa evidencian que su efectividad
depende tanto de la calidad de los hallazgos como
de las condiciones para su implementación. Espinar-
Álava y Vigueras-Moreno (2020) muestran resultados
concretos a partir de innovaciones metodológicas
aplicadas. Perines y Murillo (2017) advierten que la
transferencia efectiva requiere claridad comunicativa,
estructuras institucionales adecuadas y formación
docente con énfasis en investigación. Rivera-
Hernández (2019) introduce el componente temporal
y tecnológico, señalando que el conocimiento se
vuelve rápidamente obsoleto si no se adapta con
agilidad. Desde un enfoque más estructural, Valencia
Arismendi y Betancur-Hernández (2023) proponen
el fortalecimiento de redes entre comunidades
académicas, docentes y gestores para promover
impactos sostenibles. Ruiz-Corbella et al. (2020),
por su parte, muestran que la transferencia también
depende de canales editoriales accesibles y estrategias
de divulgación que favorezcan la apropiación social del
conocimiento. En conjunto, estos trabajos evidencian
que el impacto de la investigación educativa se produce
cuando se articulan adecuadamente la producción
académica, la institucionalidad universitaria, los
mecanismos de difusión y las prácticas del entorno
escolar.
154
La literatura analizada indica que el impacto
de la investigación educativa no puede entenderse
únicamente como el efecto de una buena producción
cientíca, sino como el resultado de un ecosistema
articulado entre saber académico, estructuras
institucionales y dinámicas sociales. La apropiación
efectiva del conocimiento por parte de los actores
educativos requiere condiciones organizativas que
promuevan la sistematización, la accesibilidad y
la aplicabilidad de los resultados. Asimismo, es
fundamental reconocer que la investigación impacta
cuando se traduce en propuestas concretas para
mejorar la enseñanza, fortalecer el rol docente y
enriquecer el diálogo entre universidad y sociedad.
La creación de redes de colaboración, la adaptación
a contextos locales y la diversicación de los medios
de difusión resultan esenciales para maximizar los
efectos transformadores del conocimiento generado.
Esta conclusión es un eco directo de las teorías sobre
el cambio educativo de Fullan (2006). Este autor
sostiene que las innovaciones (como los resultados
de investigación) fracasan no por falta de calidad,
sino porque las políticas y señales no son especícas
sobre cómo deben impactar la práctica real en el
aula. Nuestra revisión identicó la “sistematicidad,
accesibilidad” y “aplicabilidad” como factores clave,
lo que conrma directamente la tesis de Fullan
(2006). El impacto es difícil de lograr cuando los
docentes no logran comprender las implicaciones
de la nueva información (falta de “accesibilidad”) o
cuando esta no es compatible con su cultura (falta de
sistematicidad”).
La revisión de 30 estudios sobre la transferencia
de conocimiento en programas de posgrado en
educación superior latinoamericana permitió
identicar coincidencias relevantes en torno al papel
de las universidades, sus condiciones institucionales
y el impacto social de sus investigaciones. Los
trabajos analizados conrman que la transferencia se
ha consolidado como una función estratégica en las
instituciones de educación superior, especialmente a
través de su tercera misión, que impulsa la vinculación
con actores sociales, gubernamentales y productivos.
Es decir, demuestran que la transferencia no es
un proceso lineal de “entrega” de productos, sino
CONCLUSIONESCONCLUSIONES
un ecosistema complejo que exige “capacidades
internas” (gestión, formación) y “colaboración con
actores externos” para tener éxito.
Los hallazgos destacan que esta transferencia
no puede entenderse como un proceso lineal,
sino como una dinámica compleja donde el
conocimiento debe ser reinterpretado, adaptado y
reconstruido por quienes lo reciben. La evidencia
recogida indica que la transferencia efectiva requiere
no solo de productos cientícos de calidad, sino
también de condiciones institucionales que faciliten
su circulación y aplicación, como la existencia de
ocinas de vinculación, sistemas de repositorios,
equipos técnicos capacitados y políticas claras de
incentivo a la transferencia.
Desde un enfoque epistemológico, los
estudios señalan la necesidad de orientar la
producción cientíca hacia la resolución de
problemas sociales concretos. La aplicabilidad
de los resultados depende de su capacidad para
generar innovación, utilidad práctica y mejoras en
la calidad de vida, lo cual exige puentes sólidos entre
la academia y el entorno. En ese sentido, se reconoce
que el conocimiento, tanto explícito como tácito,
debe ser comprendido como un bien relacional,
cuyo impacto emerge en el proceso de intercambio y
apropiación contextual. En este sentido, se concluye
que el rol de la universidad como “co-constructora
(identicado en los resultados) es una manifestación
directa del “Modo 2” de producción de conocimiento
(Hessels y van Lente, 2008). Asimismo, la necesidad
de “políticas diferenciadas” y “conanza” valida la
naturaleza evolutiva de la “Triple Hélice” (Lawton-
Smith y Leydesdor, 2014).
A este tenor, se identican barreras
institucionales y culturales que aún dicultan
el proceso, entre ellas la ausencia de estructuras
formales, la escasa formación en transferencia por
parte del personal académico y la débil articulación
con actores externos. Frente a estas limitaciones,
los estudios revisados proponen avanzar en la
profesionalización de la gestión del conocimiento,
así como fortalecer mecanismos de colaboración
interinstitucional y estrategias de comunicación
accesibles.
Ayala, A. M. C. y Rivas-Martínez Rev. Educ. Art. y Com. Vol. 15 Nro. 1, Enero - Junio 2026: 132 - 158
155
Vol. 15 Nro. 1, Enero - Junio 2026
ISSN: 2602-8174
Finalmente, los trabajos coinciden en que
una transferencia bien gestionada produce benecios
concretos en los entornos educativos. Estos van desde
la mejora de prácticas pedagógicas y la innovación
curricular, hasta el aumento de la visibilidad
institucional y el fortalecimiento del vínculo con la
comunidad. La “falta de estructuras especializadas
no es solo un problema logístico, sino la ausencia de
una “Capacidad de Absorción” institucional (Cohen
y Levinthal, 1990), que conduce al “síndrome de
no inventado aquí” (NIH). A su vez, el fracaso en
el impacto se explica por la Teoría del Cambio de
Fullan (2006): las innovaciones fracasan si no son
especícas” y “accesibles” para la cultura escolar.
Por tanto, se concluye que las universidades deben
profesionalizar sus estructuras de intermediación y
fortalecer la formación de sus académicos. En suma,
las evidencias analizadas refuerzan que la transferencia
es la vía principal para hacer efectiva la función social
de la universidad.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICASREFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Alonso, M.;Cuschnir, M. y Napoli, M. (2021). La
tercera misión de la universidad y sus múltiples
sentidos en debate: Extensión, transferencia,
vinculación, compromiso, coproducción e
impacto social de las prácticas académicas y
los modos de producción de conocimiento.
Revista del IICE, 50, 91–130. https://doi.
org/10.34096/iice.n50.11268
Arencibia Fernández, A. (2021). Los eventos cientícos
virtuales como canal de transferencia de los
resultados de investigación [Editorial]. Correo
Cientíco Médico, 25(3). https://revcocmed.
sld.cu/index.php/cocmed/article/view/4088
Arias, F. (2023). El paradigma pragmático
como fundamento epistemológico de la
investigación mixta. Revisión sistematizada.
Educación, Arte y Comunicación, 12(2), 11-24.
https://doi.org/10.54753/eac.v12i2.2020
Arias Odón, F.; Cortes Gutiérrez, A. y Luna Cuero, O.
(2018). Pertinencia social de la investigación
educativa: Concepto e indicadores. Revista
Digital del Doctorado en Educación de la
Universidad Central de Venezuela, 4(7),
41–54. https://dialnet.unirioja.es/servlet/
articulo?codigo=6833694
Ariza, C. P.; Builes, S. E. y Rincones, G. J. (2020).
Estrategias de transferencia del conocimiento
en las Universidades Nacionales
Experimentales del estado Zulia, Venezuela.
Espacios, 41(48), Art. 10. https://doi.
org/10.48082/espacios-a20v41n48p10
Armendáriz-Núñez; E., Tarango, J. y
MachinMastromatteo, J. D. (2022). Modelo
de transferencia de conocimiento para
vincular instituciones de educación superior
en ciencias sociales y humanidades con
entidades sociales. IE Revista de Investigación
Educativa de la REDIECH, 13, e1491. https://
doi.org/10.33010/ie_rie_rediech.v13i0.1491
Bermeo Giraldo, M. C.; Villalba Morales, M. L. y Ruiz
Castañeda, W. L. (2022). Visión sistémica de
la transferencia de conocimiento y tecnología
en la universidad. Revista Facultad de Ciencias
Económicas, 30(1), 89–112. https://doi.
org/10.18359/rfce.5897
Bunge, M. (2013). La ciencia: Su método y su losofía.
Editorial Laetoli.
Camacaro, P. R. (2018). Gestión y transferencia
del conocimiento. Atlante: Cuadernos
de Educación y Desarrollo. https://www.
eumed.net/rev/atlante/2018/02/gestion-
transferencia-conocimiento.html
Camarero-Figuerola, M.; Tierno-García, J.-
M.:Iranzo-Garcia, P. y Renta-Davids, A.-I.
(2023). Desafíos para aumentar el uso de
los resultados de la investigación educativa.
REICE. Revista Iberoamericana sobre Calidad,
Ecacia y Cambio en Educación, 21(3), 61–84.
https://doi.org/10.15366/reice2023.21.3.004
Casate Fernández, R. y Senso Ruiz, J. A. (2018). Acceso
Abierto en Cuba: situación actual y propuesta
de acciones para incrementar el acceso y uso
de los resultados de investigación. Alcance,
7(15), 82–101. https://revistas.uh.cu/alcance/
article/view/5570
Cohen, W. M. y Levinthal, D. A. (1990). Absorptive
capacity: A new perspective on learning
156
and innovation. Administrative Science
Quarterly, 35(1), 128–152. https://doi.
org/10.2307/2393553
Correa-Reynaga, A. M. y Morán-Franco, M. R. (2022).
La investigación educativa, herramienta
para alcanzar el conocimiento pedagógico.
Portal de la Ciencia, 3(2), 73–84. https://doi.
org/10.51247/pdlc.v3i2.313
Espinar Álava, E. M. y Vigueras Moreno, J. A.
(2020). El aprendizaje experiencial y su
impacto en la educación actual. Revista
Cubana de Educación Superior, 39(3), e12.
http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_
arttext&pid=S0257-43142020000300012
Fullan, M. (2006). Change theory: A force for
school improvement. Seminar Series Paper
,157. Centre for Strategic Education.
https://michaelfullan.ca/wp-content/
uploads/2016/06/13396072630.pdf
Gaaro García, A. J. y Naranjo Tuesta, Y. (2025).
La tercera misión universitaria hacia la
transferencia de conocimiento, la innovación,
el emprendimiento y el desarrollo sostenible:
Una revisión sistemática de la literatura.
Revista de Administração de Empresas, 65(3).
https://doi.org/10.1590/S0034-759020250301
González-Geraldo, J. L. (2021). La transferencia
de conocimiento en educación. Un desafío
estratégico [Reseña del libro La transferencia
de conocimiento en educación. Un desafío
estratégico, por M. Á. Santos Rego]. Revista
Complutense de Educación, 32(1), 153-154.
https://doi.org/10.5209/rced.72780
Hessels, L. K. y van Lente, H. (2008). Re-thinking
new knowledge production: A literature
review and a research agenda. Research Policy,
37(4), 740–760. https://doi.org/10.1016/j.
respol.2008.01.008
Kuhn, T. S. (1970). La estructura de las revoluciones
ciencas (2.ª ed.). Fondo de Cultura
Económica.
Lawton Smith, H. y Leydesdor, L. (2014). e
Triple Helix in the context of global change:
dynamics and challenges. Prometheus, 32(4),
321–336. https://doi.org/10.1080/08109028.2
014.972135
Leonard-Rodríguez, F., Piclín-Minot, J. y Bayeux-
Guevara, F. (2021). La sistematización
de resultados cientícos. EduSol, 21(75),
70–83. https://www.redalyc.org/articulo.
oa?id=475768571008
Loiti-Rodríguez, S. y Suárez-Villegas, J. C. (2022).
Redes para la investigación y transferencia de
conocimiento en comunicación: El caso de
INTRACOM. Ámbitos. Revista Internacional
de Comunicación, 57, 9–26. https://doi.
org/10.12795/Ambitos.2022.i57.01
Macías Urrego, J.; Valencia Arias, A. y Montoya
Restrepo, I. (2018). Factores implicados en la
transferencia de resultados de investigación
en las instituciones de educación superior.
Ingeniare. Revista Chilena de Ingeniería, 26(3),
528–537. https://doi.org/10.4067/S0718-
33052018000300528
Marulanda, C. E.; Valencia, F. J. y Marín, P. F. (2019).
Principales obstáculos para la transferencia
de conocimiento en los centros e institutos
de investigación del Triángulo del Café en
Colombia. Información Tecnológica, 30(3),
39–46. https://doi.org/10.4067/S0718-
07642019000300039
Melendro, M.; De-Juanas, Á.; García-Castilla, F. J. y
Valdivia, P. (2018). El compromiso social de
la universidad a través de la transferencia de
conocimiento en el ámbito de la investigación
en pedagogía social. Aula Abierta, 47(4),
403–414. https://doi.org/10.17811/
rie.47.4.2018.403-414
Miguel, S., González, C. M. y Ortiz-Jaureguizar,
E. (2018). Preferencias de investigadores y
prácticas institucionales/disciplinares en la
difusión y socialización de los resultados de
investigación. Información, cultura y sociedad,
38, 53–76. https://doi.org/10.34096/ics.
i38.3989
Montecinos, C.; Walker, H. y Cortez, M. (2015).
Sugerencias de docentes directivos para
mejorar la formación práctica en las carreras
de pedagogía: Transitando de acciones
fragmentadas a una participación legítima
en los colegios. Estudios Pedagógicos, 41(2),
157–176. https://doi.org/10.4067/S0718-
07052015000200010
Ayala, A. M. C. y Rivas-Martínez Rev. Educ. Art. y Com. Vol. 15 Nro. 1, Enero - Junio 2026: 132 - 158
157
Vol. 15 Nro. 1, Enero - Junio 2026
ISSN: 2602-8174
Page, M. J.; McKenzie, J. E.; Bossuyt, P. M.; Boutron, I.;
Homann, T. C.; Mulrow, C. D.; Shamseer, L.;
Tetzla, J. M.; Akl, E. A.; Brennan, S. E.; Chou,
R.; Glanville, J.; Grimshaw, J. M.; Hróbjartsson,
A.; Lalu, M. M.; Li, T.; Loder, E. W.; Mayo-
Wilson, E.; McDonald, S.; ... Moher, D. (2021).
e PRISMA 2020 statement: An updated
guideline for reporting systematic reviews.
BMJ, 372, n71. https://doi.org/10.1136/bmj.
n71
Palacios, E. (2023). Barreras que enfrentan las
universidades para la transferencia de la
investigación a las políticas públicas. Journal
de Ciencias Sociales, 2(21). https://doi.
org/10.18682/jcs.v2i21.9955
Paredes, M. G. y Maldonado, L. G. (2023). La
transferencia de conocimiento y tecnología de
la universidad para enfrentar los desafíos de la
sociedad del conocimiento. Revista Diálogos
Interdisciplinarios en Red, 12(2), 15–30.
https://doi.org/10.34893/rediir.v12i2.537
Perines, H. y Murillo, F. J. (2017). ¿Cómo mejorar la
investigación educativa? Sugerencias de los
docentes. Revista de la Educación Superior,
46(181), 89–104. https://doi.org/10.1016/j.
resu.2016.11.003
Popper, K. R. (1962). La lógica de la investigación
cientíca (1.ª ed.). Editorial Tecnos.
Rivera Hernández, C. (2019). Sobre la función social
del conocimiento humano mediante la
vinculación y transferencia del conocimiento
en América Latina. Revista de la Educación
Superior, 48(189), 121–132. https://doi.
org/10.36857/resu.2019.189.621
Rondón Martínez, A. R. y Díaz Alarcón, M. V. (2017).
La investigación en los estudios de postgrado
y doctorado: Su incidencia en el producto
cientíco. Revista Cognosis, 2(2), 45–60.
https://doi.org/10.33936/cognosis.v2i2.778
Ruiz-Corbella, M.; López-Gómez, E.; Arteaga-
Martínez, B. y Galán, A. (2020). Visibilidad,
impacto y transferencia del conocimiento
en revistas cientícas de educación: La
experiencia de Aula Magna 2.0. RELIEVE.
Revista Electrónica de Investigación y
Evaluación Educativa, 26(2). https://doi.
org/10.7203/relieve.26.2.17616
Sánchez-González, M.; Cea-Esteruelas, N.; Sánchez-
Gonzales, H. M. y Palomo, B. (2024).
Transferencia como práctica y misión en
proyectos de investigación universitarios
sobre desinformación. El Profesional de la
Información, 33(3), e330308. https://doi.
org/10.3145/epi.2024.0308
Santos Rego, M. A. (Ed.). (2020). La transferencia
de conocimiento en educación: Un desafío
estratégico. Narcea.
Sierra Salcedo, R. A. y Caballero Delgado, E. (2009).
Selección de lecturas de metodología de la
investigación educativa. Editorial Pueblo y
Educación.
Sotelino-Losada, A.; Santos-Rego, M. A. y Lorenzo-
Moledo, M. (2024). Investigación y
transferencia del conocimiento en Ciencias
de la Educación: Una cuestión de justicia
social. Teoría de la Educación. Revista
Interuniversitaria, 36(2), 119–137. https://doi.
org/10.14201/teri.31655
Touriñán López, J. M. (2019). La transferencia
de conocimiento como proceso: De la
universidad al sector educativo. Una mirada
desde la pedagogía. Revista Boletín Redipe,
8(3), 19–65. https://doi.org/10.36260/rbr.
v8i3.695
Toro Galvis, J. M.; Ocampo López, O. L.
y Vergara Quintero, M. C. (2022).
Modelos de transferencia y estrategias de
comercialización de las tecnologías en
universidades colombianas. Techno Review.
International Technology, Science and Society
Review, 11(Extra 2), 120–135. https://doi.
org/10.37467/revtechno.v11.4489
Valencia Arismendi, C. A. y Betancur Hernández,
E. D. (2023). Transferencia de conocimiento
e innovación: Reexiones sobre el impulso
del impacto de la investigación cientíca.
En J. Sepúlveda Aguirre (Ed.), Rutas y
experiencias en la generación de conocimiento
(pp. 235–253). Sello Editorial Americana.
https://americana.edu.co/medellin/wp-
content/uploads/2024/02/Libro-Semilleros-
Rutas-y-experiencias-en-la-generacion-de-
conocimiento.pdf
158
Valencia-Arias, A.; Echeverri-Gutiérrez, C. A.;
Rodríguez-Correa, P. A.; Acosta-Agudelo,
L. C. y Echeverri-Gutiérrez, M. (2024).
Mecanismos de transferencia tecnológica
y del conocimiento: Una revisión temática
de literatura. En-Contexto: Revista de
Investigación en Administración, Contabilidad,
Economía y Sociedad, 12(22), 97–124. https://
doi.org/10.53995/23463279.1726
Ayala, A. M. C. y Rivas-Martínez Rev. Educ. Art. y Com. Vol. 15 Nro. 1, Enero - Junio 2026: 132 - 158