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continuo y la modernización educativa (Cassen, 1994,
2006). También, desarrolla una cultura de calidad y
sistemas de evaluación ecientes en las instituciones
de educación superior bajo las opiniones de CINDA
(1998, 2000)
A este planteamiento se agregan las redes
de aseguramiento de calidad de educación con
criterios y procedimientos reconocidos en el medio
internacional. Igualmente, trata, como temas
fundamentales, los cambios curriculares apropiados
para el mejoramiento de la calidad educativa, así
como el acceso universal y la educación continua de
las instituciones de educación superior con calidad
académica, asociadas con la pertinencia local regional,
inclusión social, diversidad para alcanzar el pleno
ejercicio de la ciudadanía y el derecho a la educación.
El tercer eje es la Educación Superior,
Diversidad Cultural e Interculturalidad que plantea la
promoción y la aplicación efectiva de los instrumentos
nacionales, regionales e internacionales disponibles
en relación con los derechos de los pueblos indígenas,
afrodescendiente y todos los grupos de población. El
tema de la diversidad cultural y la interculturalidad en
condiciones equitativas y mutuamente respetuosas se
impone como un espacio de discusión fundamental
en la CRES 2018 a propósito de Matos (2008, 2009).
El cuarto eje El Rol de la Educación Superior
de Cara a los Desafíos Sociales adopta como concepto
vertebral la responsabilidad social de las instituciones
de educación superior de América Latina y el Caribe.
Este concepto se expresa como una función sustantiva
que se compromete con la formación integral y ética
de las personas, ciudadanos y profesionales capaces
de abordar la complejidad del mundo actual (Cassen,
1994, 2006). Su opción se orienta a la búsqueda del bien
como elemento fundamental para el fortalecimiento de
la democracia, la justicia y el desarrollo sostenible. Por
ello, es importante la vinculación de las instituciones
con el sector productivo y otras organizaciones
sociales que se abordó en el eje anterior, bajo una
metodología intersectorial. Este enfoque es una vía
hacia la pertinencia y la vinculación para garantizar
justamente el desarrollo de competencias técnicas
laborales en el marco de la educación continua.
El quinto eje se identica como La Educación
Superior, Internacionalización e Integración de
América Latina y el Caribe. En su seno, se plantea
la incorporación de la dimensión internacional
en los sistemas de educación superior, justamente
impulsando y favoreciendo la cooperación académica
internacional en la integración. Eso es la garantía y el
fortalecimiento de los espacios y redes de integración
regional y cooperación existente, que nuclean a
las instituciones de diferentes países y promueven
programas de carácter regionales. Justamente, en
este escenario, se destaca el Convenio Regional
de Títulos y Diplomas de la Educación Superior,
que centra sus propósitos en el reconocimiento de
estudios, títulos y diplomas de educación superior
en América Latina y el Caribe. Se basa en criterios
claros para asegurar una mayor movilidad regional de
los estudiantes, graduados, docentes e investigadores
universitarios. Esta es una disposición de alto nivel y
un factor conveniente y signicativamente positivo
para promover los procesos de internacionalización
y acelerar el desarrollo de la región, que implica la
formación y plena utilización de un número creciente
de cientícos, especialistas y técnicos. Cabe destacar
que el texto del Convenio señala que “a movilidad
académica, el intercambio y la gestión compartida
del conocimiento resultan de enorme importancia
en la mejora de la calidad de las instituciones de
educación superior y de la formación de estudiantes,
profesores e investigadores”. (ConvenioRegionalpara
el Reconocimiento de Estudios, Títulos y Diplomas de
laEducación Superior de la UNESCO, 2019, p. 3).
El sexto eje es La Investigación Cientíca
y Tecnológica y la Innovación como Motores del
Desarrollo Humano, Social y Económico para América
Latina y el Caribe. Allí justamente se replantea la
función social de la ciencia y de los conocimientos
para garantizar la sustentabilidad ecológica, la paz,
la libertad, la diversidad cultural, la democracia, la
convivencia humana y la reproducción de la vida.
Entonces, el conocimiento se coloca dentro de un
marco absolutamente social y democrático. En cuanto
a su acceso, uso y aprovechamiento, se convierte en
un recurso común y bien público social (Vessuri,
2010). Es interesante mirar este concepto, porque es la
promoción del desarrollo tecnológico, la investigación
Sosa, E. Rev. Educ. Art. y Com. Vol. 15 Nro. 1, Enero - Junio 2026: 12 - 26