2 | REVISIÓN DE LITERATURA
El comercio internacional incluye algunas teorías, en primer lugar, el modelo ricardiano, planteado por David Ricardo
en el siglo XIX, defiende que cada país debe especializarse en producir aquellos productos, bienes o servicios en los
que sea más eficiente, de este modo un país tiene ventaja comparativa en la producción de un bien si el coste de
oportunidad en la producción de este en términos de otros bienes es inferior en este país de lo que lo es en otros países.
(Obstfeld y Krugman 2006). Un segundo modelo, es el de los factores específicos, el mismo que asume que una
economía produce dos bienes utilizando dos factores de producción: capital y trabajo, en un mercado perfectamente
competitivo, además, supone que el capital, es específico, es decir, es completamente inmóvil, mientras que, la mano
de obra, es libre y sin costo móvil entre las dos industrias (Internacional, 2021).
Así mismo, Obstfeld y Krugman (2006) establece que el modelo de Heckscher-Ohlin demuestra que la ventaja
comparativa está determinada por la interacción entre los recursos de un país, la relativa abundancia de los factores
de producción, y la tecnología; esta relación se da entre dos países, dos factores de producción y dos bienes. En este
sentido, De Gregorio (2012) define a las exportaciones como la demanda del resto del mundo hacia los bienes
nacionales, que dependen de los precios que estos tengan y de los ingresos de los compradores internacionales, es
decir, si el precio del bien a exportar baja, los países del mundo demandarán más de ellos, caso contrario pasa, si el
precio de dicho bien aumenta.
Además, las exportaciones, tienen un efecto multiplicador dentro de la economía, debido a que estas permiten a los
países generar economías de escalas, innovación, tecnología aumento de la ventaja comparativa e intensifica la
producción manufacturera (Moreno, 2017). Es por ello que la influencia de las exportaciones primarias hacia el
crecimiento y desarrollo económico ha sido una temática de estudios desde hace aproximadamente un siglo, en donde
se considera a todos los bienes abundantes de recursos naturales con ventajas productivas y calidad para ser
exportados hacia el mercado internacional, y obtener en consecuencia crecimiento y diversificación económica (Caria,
2017).
Caria, S. (2017) menciona que el comercio cumple un papel importante en el crecimiento de una nación, no obstante,
todos los países cuentan con la misma dotación de recursos, ni con el conocimiento y destreza para producir todos los
bienes y servicios que necesitan, luego el intercambio se presenta como un medio eficaz para superar dichas
limitaciones, haciendo posible la adquisición y disfrute de una amplia variedad de bienes y servicios. Por otra parte,
una amplia gama de trabajos realizados sugiere que no es posible derivar conclusiones generales de la relación entre
las políticas comerciales y el crecimiento económico de un país, puesto que, dependiendo de la estructura del modelo,
del origen del crecimiento y de la dotación y condiciones iniciales de las economías bajo análisis, las restricciones al
comercio podrían o no reducir el crecimiento económico (Rojas, et al., 1997, p.5).
De este modo, en Ecuador el sector externo impone una fuerte restricción al crecimiento económico vía
importaciones y exportaciones lo cual se refuerza en una economía dolarizada, donde la principal fuente de divisas
son las exportaciones; sin embargo, la concentración de las exportaciones en pocos mercados pone en riesgo al país
cuando éstas se reducen como resultado de una crisis en el principal socio comercial; por ello, con la actual estructura
económica del país no es sustentable con la propensión marginal a importar cuando se basa en bienes de consumo, lo
cual no genera valor agregado, empleo ni fortalece la dinámica económica local (Alvarado y Iglesias, 2017). Es por ello
que, Feder, G. (1982) sugiere un modelo en el que la economía está dividida en dos sectores, un sector orientado a la
exportación y un sector no exportador; así mismo, afirma que las exportaciones contribuyen a la producción agregada
a través de dos vías, en primer lugar, el sector exportador genera externalidades positivas sobre el sector no
exportador de la economía.
Asimismo, Mora et al., (2020) plantea que para lograr crecimientos en los niveles de exportación para un país implica
varios componentes que se deben analizar como ventajas comparativas, acceso a tecnologías, bloques comerciales,
políticas administrativas locales, formas de financiación, ubicación geográfica, dotación de factores de producción o
capital humano entre otros y en cada país estos elementos tienen un impacto de mayor o menor medida. Igualmente,
numerosos estudios econométricos, muestran que la diversificación de las exportaciones contribuye positivamente
al crecimiento económico de los países en desarrollo lo cual confirma los argumentos de los pioneros en el desarrollo
(Meier y Seers, 1984). Sin embargo, no todas las canastas de exportación tienen el mismo potencial de crecimiento y
desarrollo económico (Mania, et al., 2019).
Ahora, respecto a las exportaciones, si un país plantea y crea políticas favorables en donde se controle el exceso de
importaciones y movimientos de capitales, este podrá gestar un mejor modelo de desarrollo económico, sumándose
para ciertos contextos el mantener depreciado al tipo de cambio, que provoca que las exportaciones sean más