Revista Económica
DOI: 10.54753/rve.v12i1.1908
Vol.12-N°1, Enero - Junio 2024
p-ISSN:2602-8204 |e-ISSN 2737-6257
ARTÍCULO DE INVESTIGACIÓN
Análisis de COVID-19 y ahorro de agua potable: una perspectiva
multifactorial
Analysis of COVID-19 and drinking water savings: a multifactorial perspective
Johanna Alvarado ID 1|Nathalie Aguirre-Padilla ID 2|
Pablo Ponce ID 1
1Carrera de Economía, Universidad Nacional de
Loja, 110150, Loja Ecuador ,
2Carrera de Agronegocios, Universidad Técnica
Particular de Loja, 110150 Loja, Ecuador.
Correspondencia
Pablo Ponce,
Carrera de Economía, Universidad Nacional de
Loja, 110150, Loja Ecuador
Email: pablo.ponce@unl.edu.ec
Fecha de recepción
Septiembre 2023
Fecha de aceptación
Diciembre 2023
RESUMEN
Las políticas gubernamentales para detener la propagación del contagio de la enfermedad del coro-
navirus (COVID-19) modificaron el comportamiento de la conducta humana. Por lo cual, el objetivo
de esta investigación es examinar la influencia del COVID-19 sobre el ahorro de agua potable en
los hogares de la ciudad de Loja durante la pandemia. Para lo cual, se realizó una encuesta, la misma
que fue aplicada a 386 hogares de la ciudad para conocer el comportamiento ambiental que man-
tuvieron durante la pandemia. Posteriormente, se procesó la información mediante un modelo de
ecuaciones estructurales por mínimos cuadrados parciales (PLS-SEM, por sus siglas en inglés). Se
validó el modelo de medida y estructural para verificar la consistencia de los resultados e hipótesis
de estudio. Los resultados encontrados revelan que la COVID-19 está relacionada de forma negativa
con el ahorro de agua potable, es decir, no aumentó el ahorro de agua potable. Adicionalmente, la
conciencia ambiental y las normas sociales son examinadas en la determinación del ahorro de agua
potable. Algunas implicaciones de política se diseñan a partir de los resultados obtenidos, las cuales
están orientadas a garantizar la sostenibilidad ambiental.
Palabras clave: Pandemia, comportamiento ambiental, modelo de ecuaciones estructurales, COVID-
19.
Códigos JEL: D11. C35. D63.
ABSTRACT
Government policies to stop the spread of contagion of the coronavirus disease (COVID-19) have
changed human behavior. Therefore, this research aims to examine the influence of COVID-19 on
the saving of drinking water in homes in the city of Loja during the pandemic. For this, a survey was
carried out, the same one applied to 386 homes in the city to determine the environmental behavior
they maintained during the pandemic. Subsequently, the information was processed using a Partial
Least Squares Structural Equation Model (PLS-SEM). The measurement and structural model were
validated to verify the consistency of the results and study hypotheses. The results revealed that
COVID-19 is negatively related to saving drinking water, that is, it did not increase the saving of
drinking water. Environmental awareness and social norms are also examined in determining potable
water savings. Some policy implications are designed based on the results obtained, which are aimed
at guaranteeing environmental sustainability.
Keywords: Pandemic. Environmental behavior. Social upheaval. Structural equations model. COVID-
19.
JEL codes: D11. C35. D63
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Alvarado, J., Aguirre-Padilla, N., Ponce, P.
Vol.12-N°1, Enero - Junio 2024
p-ISSN:2602-8204 |e-ISSN 2737-6257
1|INTRODUCCIÓN
En Ecuador, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos
- INEC (2022) en su estudio para determinar los hábitos y prácticas
en los hogares de Ecuador, que ejecuta a través del Módulo de Infor-
mación Ambiental en Hogares como parte de la Encuesta Nacional
de Empleo, Desempleo y Subempleo (ENEMDU), presenta algunos
resultados sobre las prácticas de ahorro de agua, considerando que
las prácticas ambientales de ahorro de agua potable son acciones di-
rigidas a preservar el recurso hídrico y reducir el impacto ambiental,
incluyen por lo general la eficiencia en el consumo, la reutilización, la
conservación de ecosistemas acuáticos y la conciencia pública, de-
sempeñando un papel crucial en la sostenibilidad y la lucha contra
el cambio climático. Entre los resultados se encuentra que el 94,4 %
de los hogares tienen por hábito cerrar la llave mientras jabonan los
platos, se cepillan los dientes o se bañan, es por ello que el INEC
lo considera la práctica principal en materia de ahorro de agua. Así
mismo el 73,7 % de los ecuatorianos señaló que se ducha en menos
de diez minutos, en este sentido datos de la Organización Mundial
de la Salud - OMS indica que se gastan 20 litros por minuto, por lo
cual, si logra reducir cinco minutos en su baño diario, ahorraría al
menos 100 litros de agua (INEC, 2022).
En este sentido, otra de las prácticas ambientales es que el
56,9 % de hogares utiliza un balde en lugar de manguera, y el 49,5 %
dispone de un economizador de chorro. El 34,5 % reusó el agua en el
2022. Sin embargo, se evidencia el poco interés o desconocimiento
sobre el ahorro del agua, sobre los dispositivos de control de des-
perdicio del agua potable (INEC, 2022). La pandemia de COVID-19,
causada por el coronavirus SARS-CoV-2, ha impactado profunda-
mente al mundo entero desde su aparición a finales de 2019. Es-
te virus, cuyo origen se rastrea en la ciudad de Wuhan, China, se
ha convertido en un tema de interés global debido a su rápida pro-
pagación y su capacidad para desencadenar enfermedades graves
(Irwin, et. al, 2021). Es por ello que, la Organización Mundial de la
Salud OMS (2020) sugirió que el lavado de manos con jabón es la
estrategia más eficaz y económica para prevenir la transmisión del
SARS CoV-2, por ello, las medidas sanitarias propuestas por la OMS
sugieren una higiene frecuente de las manos (Balaco et. al, 2020).
Las acciones de prevención por la propagación del coronavirus
(COVID-19) tuvieron un impacto notable en el consumo urbano de
agua, lo que provocó una disminución en el uso comercial, industrial
y público, y un ligero aumento en el consumo residencial (Kalbusch,
et. al, 2020). La comparación entre los promedios de consumo de
agua en la muestra que disminuyó en un 53 %, 42 % y 30 % en las
categorías industrial, comercial y pública, respectivamente, es así co-
mo el consumo promedio de agua aumen un 11 % en la categoría
residencial (Kalbusch, et. al, 2020;e Irwin, et. al, 2021). Por otro lado,
según Irwin et. al (2021) son mínimos los trabajos que estudian la
capacidad de respuesta de la demanda de agua ante una crisis como
la del COVID -19 (p. 1); así mismo, es natural suponer que podría ha-
ber una respuesta, ya que la investigación psicológica ha demostra-
do una fuerte conexión entre las emociones y la toma de decisiones
del consumidor (Gardner, 1985), además de investigaciones que su-
gieren cambios de comportamiento significativos después de crisis
o desastres (Nordløkken et al., 2016; e Ito & Kuriyama, 2017).
Para comprender mejor los factores que promueven las prác-
ticas de higiene de manos como medida de salud pública, es bene-
ficioso examinar los comportamientos de la comunidad a través de
teorías de cambio de comportamiento como el Modelo de Creencias
de Salud y la Teoría del Comportamiento Planificado - TCP (Briscoe
& Aboud, 2012; Ainsworth et. al, 2017). El TCP destaca la importan-
cia de que alguien tenga un fuerte deseo antes de lograr un cambio
de comportamiento. Según Ajzen (1991) el modelo de Riesgo, Acti-
tud, Norma, Habilidad y Autorregulación (RANAS) postula que hay
cinco grupos de factores psicosociales que pueden influir en el cam-
bio de comportamiento: percepciones de riesgo, factores de actitud,
factores de norma, factores de capacidad y factores de autorregu-
lación (Mosler & Contzen, 2016). Los factores de actitud incluyen
la percepción de los beneficios y el impacto negativo del comporta-
miento (Brewer et. al, 2007; De Zwart et. al, 2009). Los comporta-
mientos de salud también están fuertemente influenciados por las
normas sociales, que describen las percepciones de los demás so-
bre el comportamiento, creando así una presión social para realizar
ciertos comportamientos (Mosler & Contzen, 2016).
Sin embargo, algunos estudios han identificado factores que
influyen en la adopción de las conductas de los individuos: probabi-
lidad percibida de infección (Leung, et. al (2005; Tang, 2003), grave-
dad percibida si se contrae la enfermedad y efectividad de la con-
ducta preventiva (Park et. al, 2010; Lau et. al, 2003). Pero así mismo,
prestaron limitada atención a la percepción negativa hacia el com-
portamiento y los factores relacionados con las normas sociales que
influyen en el comportamiento de higiene de manos entre la pobla-
ción general (Utami, et. al, 2021). Otros estudios relacionados con
el agua, el saneamiento y la higiene han demostrado que las nor-
mas sociales son un factor importante que puede desencadenar y
mantener un cambio de comportamiento (Curtis, et. al, 2009) y, por
lo tanto, este factor también debe incorporarse en la planificación
posterior a una pandemia (Curtis et. al, 2009; y McMichael, 2016).
En este sentido, la demanda de agua está determinada por una
serie de variables, en la vivienda, incluyen los comportamientos de
los residentes, estilo de vida y actividades rutinarias que involucran
el consumo de agua (Dziminska, 2021). El analizar los cambios en
la demanda de agua potable inducidos por el confinamiento y las
medidas restrictivas es un instrumento importante para analizar y
comprender la dinámica social y económica. Además, permite a los
administradores del agua resaltar las dinámicas individuales y socia-
les en condiciones no perturbadas, vinculando los estilos de vida y
los hábitos de los usuarios con los comportamientos psicológicos
y personales (Balaco et. al, 2020). Las medidas de saneamiento y
limpieza indispensables para evitar la propagación del COVID-19
son fundamentales y dependen de la disponibilidad de agua limpia
(Kalbusch, et. al, 2020). Evaluar el consumo de agua en situaciones
de crisis o pandemia es fundamental para que los formuladores de
políticas determinen acciones para garantizar el acceso de los ciuda-
danos al agua y mantener los servicios básicos (Utami et. al, 2021).
Así, Balaco et. al, (2020) indican que los hábitos de los usuarios son
los principales factores en la tendencia de consumo de agua potable,
señalando que conocer los hábitos y la estructura social de la zona
en la que viven puede ser un apoyo útil para predecir el consumo.
Es por ello que, el objetivo de este estudio es comprobar si el
COVID-19 incidió en el comportamiento relacionado con el ahorro
de agua potable de los hogares de la ciudad de Loja. Todo ello, con-
siderando la teoría del comportamiento planificado de Ajzen (1991).
Para lograr comprobar los objetivos de la investigación, se empleó
un modelo de ecuaciones estructurales, así mismo, se recopiló in-
formación a través de una encuesta en los hogares de la ciudad de
Loja. En segundo lugar, se evalúa si las normas sociales juegan un
rol importante en las prácticas de ahorro de agua potable de los
hogares durante la pandemia y finalmente si la conciencia ambien-
tal tiene una asociación positiva con el ahorro de agua potable. Las
relaciones encontradas sugieren una visión más profunda sobre el
comportamiento de los consumidores con respecto a las prácticas
de ahorro de agua potable durante la pandemia del COVID-19, por
las restricciones impuestas. Este análisis podría contribuir a la ba-
se de conocimientos sobre la generación de residuos sólidos y pro-
porcionar información sobre el comportamiento ambiental de los
consumidores frente a las normas sociales aplicadas. Además, es-
te artículo científico podría ampliar la literatura empírica sobre la
generación de residuos sólidos en Loja, que ha sido casi nula. Este
estudio se presenta de la siguiente manera. La sección 2 analiza los
antecedentes conceptuales y el desarrollo de las hipótesis. La sec-
ción 3 explica la metodología, la sección 4 expone los resultados de
este estudio y discusión. La sección 5 presenta las conclusiones.
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Análisis de COVID-19 y ahorro de agua potable: una perspectiva multifactorial.
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2|REVISIÓN LITERARIA Y CON-
TEXTUAL
2.1 |Marco teórico
Para analizar las prácticas de ahorro de agua potable de los ho-
gares en la Ciudad de Loja se empleó la teoría del comportamiento
planificado (TPB) desarrollada por Ajzen & Madden (1986) y que
con base a la revisión de literatura se adaptó. Esta teoría ayuda-
a predecir la intención de los comportamientos hacia el ahorro
de agua de los hogares. Las prácticas de ahorro de agua se definen
como aquellas actividades que reducen el consumo, mejoran la efi-
ciencia en el consumo y reducen las pérdidas y el desperdicio de
agua (Atkins, 2003). Por su parte, la TPB se basa en el argumento
que los individuos deciden sobre su comportamiento en cuidado-
sas consideraciones racionales (Koop et al., 2019). Esta teoría tiene
la ventaja que permite identificar los factores determinantes de los
comportamientos ambientales para una población específica, y lue-
go intervenir en estos factores (Yuriev et al., 2020).
La Figura 1 representa la teoría adaptada a la propuesta de esta
investigación. Asimismo, la teoría explica que los comportamientos
hacia las prácticas de ahorro de agua se deben a la intención indivi-
dual y al control conductual actual (White et al., 2015). La intención
individual depende del COVID-19, la norma social y la conciencia
ambiental. La COVID-19 se refiere a las actividades que se realiza-
ron en el contexto de la pandemia. La norma social se define como
la percepción que tiene una persona sobre lo que los demás que
son importantes para el piensan sobre un comportamiento (Ajzen,
1991). La conciencia ambiental es la preocupación que tienen los
individuos por los problemas ambientales. Además, los tres deter-
minantes de la intención dependen de las creencias del comporta-
miento, normativas y de control. Se podría indicar que los hogares
que perciben una percepción positiva de las actividades en torno a
la COVID-19, un alto estándar en la norma social, así como una alta
conciencia ambiental, tienen mayor probabilidad de desarrollar una
fuerte intención de ejecutar un comportamiento específico.
Figura 1. Teoría del comportamiento planificado.
2.2 |Evidencia empírica
En la literatura, los determinantes de la conservación de agua
tienden a examinar los factores sociodemográficos (Koop et al.,
2019; Russell y Fielding, 2010). Sin embargo, Hurlimann et al. (2009)
y Liu et al. (2022) señalan que estos factores no son buenos predic-
tores, debido a que los atributos demográficos de los hogares son
constantes y rara vez cambian, por lo que estudiar solo estos no
ayuda a los formuladores de políticas en promover comportamien-
tos proambientales. La importancia de analizar el comportamiento
de los hogares hacia el ahorro de agua es necesaria para responder
a la escasez de la misma (Dean et al., 2021).
En general, las investigaciones no se centran en los factores
psicológicos y sociales, como las normas sociales y la conciencia am-
biental, respectivamente, que son importantes predictores del com-
portamiento de conservación de agua (Kollmuss y Agyeman, 2010;
Koop et al., 2019; y Singha et al., 2023). Es relevante entender que el
comportamiento del hogar depende de los estilos de vida familiares
(Boudet et al., 2016) y la pandemia por la COVID-19 probablemente
sea un factor crucial que influyó en su rutina. Por lo tanto, en este es-
tudio se analizan tres predictores importantes de los comportamien-
tos proambientales de ahorro de agua: COVID-19, normas sociales
y conciencia ambiental. En consecuencia, se plantea la hipótesis de
que las mismas se relacionarán de forma positiva con las prácticas
ambientales de ahorro de agua en los hogares de la Ciudad de Loja.
La relación entre la pandemia y el consumo de agua tiene impli-
caciones para la gestión del uso de agua (Cominato et al., 2022). El
confinamiento implicó que se realicen actividades de trabajo y edu-
cación en los hogares, las cuales modificaron el comportamiento de
los mismos con respecto a la utilización del agua. En una investiga-
ción ejecutada por Feizizadeh et al. (2021) encontraron que el agua
de consumo doméstico aumentó 17.57 % durante el año 2020 a
causa de la pandemia por la COVID-19, el pico de mayor aumen
se dio al inicio de las medidas restrictivas. Lo preocupante de los re-
sultados es que en la era post-COVID- 19 sus proyecciones podrían
aumentar entre 40 y 45 %. Sin embargo, las medidas de higiene, co-
mo el lavado de manos durante al menos 20 segundos con agua y
jabón, han demostrado ser más efectivas para evitar la propagación
del virus, lo cual aumentó el consumo de agua (Tayal y Singh, 2021).
Por ejemplo, Amuakwa-Mensah et al. (2021) encontraron que
la preocupación por la propagación del virus aumenta la probabi-
lidad de lavarse las manos con jabón y agua corriente durante un
mínimo de 20 segundos, al menos cinco veces al día. Asimismo, Sa-
yeed et al. (2021) determinaron que el uso excesivo de agua mien-
tras se frotan las manos con jabón para lavarse de manos cuando
el grifo está abierto en medio de la pandemia, aumentó 13 veces el
uso excesivo de agua en comparación con la situación antes de la
pandemia. Los resultados indicaron que esta práctica consume apro-
ximadamente siete litros de agua por lavado de manos y 14.9 litros
de agua al día. Los autores sugieren que se intervenga para cam-
biar el comportamiento hacia prácticas que incluyan cerrar el grifo
cuando se lavan las manos, disminuir la velocidad del grifo, usar gri-
fos automáticos o usar grifos operados por piernas, para reducir el
excesivo uso de agua.
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Por su parte, las normas sociales relacionadas con el ahorro
de agua se componen de las expectativas percibidas de otras per-
sonas relevantes que son importantes para el sujeto o la presión
social que percibida por el sujeto al tener este comportamiento (Si
et al., 2022). Por ejemplo, Russell y Knoeri (2019) encontraron que
un mayor sentido de presión social contribuyó significativamente a
explicar el comportamiento proambiental hacia el ahorro de agua.
De esta manera, los autores demuestran la importancia de incluir
variables psicológicas para explicar este comportamiento. Contra-
riamente, Dadvar et al. (2021) evidenciaron que las normas sociales,
medidas a través de la importancia que tiene para los hogares el re-
ducir su consumo de agua por las recomendaciones de familiares y
amigos y la percepción de que todos los demás lo están realizando,
no tuvieron una influencia significativa en sus prácticas de ahorro.
Finalmente, la literatura señala que cuanta más información la
persona disponga sobre los problemas ambientales (como la escasez
de agua) y las campañas de conservación de agua, permitirá crear
conciencia ambiental y mejorar el comportamiento hacia la conser-
vación de este recurso (Koop et al., 2019). Por ejemplo, Alvarado
Espejo et al. (2021) encontraron que cuando los hogares ecuatoria-
nos perciben un problema de contaminación del agua aumenta su
probabilidad de implementar prácticas de ahorro de agua. De esta
manera, la conciencia que se genera por estas vías es un determi-
nante importante para apoyar la conservación del agua. Los hoga-
res, a más de estar informados de las medidas de ahorro de agua,
también deben sentir que tienen la capacidad de implementarlas, lo
cual se podría lograr permitiéndoles ver la información proporcio-
nada en un contexto de su propio hogar y en términos de su propia
vida diaria (Liu et al., 2015).
Los resultados que se encuentran en la literatura sobre la in-
fluencia de la conciencia ambiental en las prácticas de ahorro de
agua son contradictorios, por ejemplo, Randolph y Troy (2008) ha-
llaron que el conocimiento sobre el cambio climático y las crisis eco-
lógicas ha tenido poco efecto en el comportamiento ambiental de
los hogares. Sin embargo, Clark y Finley (2005) mostraron que la
conciencia hacia el cambio climático y el calentamiento global fue
un factor significativo en la intención de una persona por conservar
agua. Asimismo, Landon et al. (2018) encontraron que proveer de
más información a los consumidores de agua en el sector residen-
cial redujo significativamente el consumo en los principales usuarios.
Por su parte, Maas et al. (2017) y Singha et a. (2023) que una mayor
conciencia ambiental promovió la adopción de prácticas de conser-
vación de agua en los hogares.
La revisión de literatura realizada evidencia que se han lleva-
do a cabo diversos estudios de investigación de forma aislada con
las variables propuestas. Por lo cual, existe un vacío en la literatu-
ra que muestre la relación entre el comportamiento de ahorro de
agua y el COVID-19, normas sociales y conciencia ambiental, para
los hogares en la ciudad de Loja.
3|ASPECTOS METODOLÓGICOS
3.1 |Datos
Para desarrollar el presente estudio, se emplea datos de corte
transversal proveniente de fuentes de información primaria. Es de-
cir, se recopiló información por medio de una encuesta digital apli-
cada a través de un formulario de Google en los hogares de la ciu-
dad de Loja. De un total de 57.607 hogares urbanos, se realizó una
muestra en la que se definió a 387 hogares para el levantamiento
de la información. El cuestionario fue aplicado al jefe de hogar, así
mismo, el mismo que está definido por varias preguntas, las mismas
que reflejan a las variables latentes del estudio. Adicionalmente, se
empleó la escala de Likert para dar respuesta a cada una de las pre-
guntas planteadas.
En este sentido, la variable dependiente de estudio es el ahorro
de agua potable, la cual captura la acción de la práctica proambien-
tal, y las variables independientes son COVID-19, normas sociales y
conciencia ambiental. No obstante, para garantizar la aplicabilidad
del cuestionario y consistencia de las preguntas, se realizan varias
pruebas estadísticas y se planteó la escala de Likert para dar res-
puesta a cada una de las preguntas planteadas. Además, la realiza-
ción de la investigación se realiza en el marco del proyecto de inves-
tigación 45 DI FJSA 2021. La Tabla 1 presenta la descripción
de las variables empleadas en el estudio.
Tabla 1. Variables del modelo
Variable Notación Unidad de medida
Dependiente Ahorro de agua potable AA Categórica:
1. Muy en desacuerdo
2. Algo en desacuerdo
3. Niacuerdo ni desacuerdo
4 Algo de acuerdo
5. Muy de acuerdo
Independiente COVID-19 C19
Variables de control Normas sociales NSOC
Conciencia ambiental CAMB
Por su parte, la Tabla 2 presenta los principales estadísticos
descriptivos de las variables de estudio. En esta se puede apreciar
que la variable conciencia ambiental posee una mayor desviación
estándar, en comparación al resto de variables; en contraste, la va-
riable ahorro de agua potable muestra una desviación estándar baja.
Tabla 2. Estadísticos descriptivos de las variables del modelo
Constructo Número de ítems Media Desviación estándar Máximo Mínimo
Ahorro de agua potable 5 3,239 0,752 5 1
COVID-19 6 4,825 1,062 5 1
Normas sociales 5 4,063 1,068 5 1
Conciencia ambiental 5 3,256 1,592 5 1
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Adicionalmente, la Tabla 3 recoge las principales características de la muestra de los jefes de hogar encuestados.
Tabla 3. Características de la muestra de los jefes de hogar.
Categoría Subcategoría Porcentaje de la muestra Edad promedio del cabeza de familia Ingreso medio
Sexo
Masculino 48,64 % 35 1210
Femenino 51,36 % 36 1090
Formación académica
Primaria 2,72 % 34 623
Secundaria 22,28 % 35 1112
Tercer nivel 49,18 % 35 1098
Cuarto nivel 25,82 % 35 1174
Estado civil
Soltero 43,75 % 35 1150
Casado 44,29 % 35 1163
Viudo 0,54 % 29 307
Unión libre 3,53 % 35 1054
Separado 0,27 % 59 1000
Divorciado 7,61 % 35 1149
La Figura 2 ilustra los constructos y los items del modelo examinado. Su tipología representa un modelo reflectivo.
Figura 2. Constructos del modelo.
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3.2 |Estrategia econométrica
Para analizar la influencia del COVID-19, las normas sociales
y la conciencia ambiental en las prácticas de ahorro de agua de los
hogares de la ciudad de Loja, se utilizó un modelo de ecuaciones
estructurales (SEM) debido a que es una técnica muy útil para eva-
luar relaciones teóricas complejas entre múltiples variables (Hair y
Alamer, 2022). Particularmente, se empleó el modelo de ecuaciones
estructurales de mínimos cuadrados parciales (PLS-SEM) que tiene
como objetivo maximizar la varianza explicada en las variables de
resultado. Las principales ventajas del PLS-SEM son: i) no requiere
que los datos estén normalmente distribuidos; y, ii) incorpora fácil-
mente constructos medidos formativamente.
El PLS-SEM tiene dos elementos: i) un modelo estructural que
representa las construcciones (círculos u óvalos) y las relaciones (ca-
minos) entre estas. Y, ii) los modelos de medición de los constructos
que indican las relaciones entre los constructos y las variables indica-
doras (rectángulos). Los constructos son las variables que no están
medidas directamente y los indicadores, también llamados ítems o
variables manifiestas, son las variables proxy medidas directamente
que contienen los datos sin procesar (Hair et al., 2021). Se utilizó el
software SmartPLS3 para encontrar el PLS-SEM con la información
levantada. El proceso metodológico consideró que los constructos
son reflectivos (Hair et al., 2019) y se detalla en la Figura 3.
El PLS-SEM optimiza el modelo de medición y luego el mode-
lo estructural, hasta mejorar la predicción. Primero, se verificó que
la carga de los indicadores que conforman los constructos, fueran
superiores a 0,708, lo cual indica que el constructo explica más del
50 % de la varianza del indicador (Hair et al., 2019); y, que cada uno
de los indicadores representen eficientemente a cada constructo, a
través de las pruebas de consistencia interna: Alfa de Cronbanch y
confiabilidad compuesta (CR). Segundo, se realizó la prueba de va-
lidez convergente, que es la medida en que indica que el construc-
to converge para explicar la varianza de sus elementos, se utilizó la
métrica de varianza promedio extraída (AVE). Tercero, se examinó la
validez discriminante, para determinar que un constructo es empíri-
camente distinto de otros en el modelo estructural, por medio de la
prueba Fornell and Lacker Criterion (Hair et al., 2019). En el quinto
paso se analizó el modelo estructural a través de la validación de los
coeficientes Path para comprobar las hipótesis. Posteriormente, en
el sexto paso se examinaron los valores de los factores de inflación
de la varianza (VIF) para examinar la colinealidad. Finalmente, en el
séptimo paso se evaluó la calidad predictiva del modelo mediante
las pruebas: f2, R M S t het a y residual cuadrático medio de raíz
estandarizado (SRMR) (Hair y Alamer, 2022).
Figura 2. Proceso metodológico.
4|RESULTADOS
4.1 |Modelo de medida
El primer paso para validar las hipótesis de estudio es la eva-
luación de los ítems, los cuales determinan la validez de los cons-
tructos del modelo. En este sentido, la carga factorial de los ítems
se encuentra por encima de 0,707, por ende, son aceptables (Hair
et al., 2014). También, se eliminan a todos aquellos ítems que se en-
cuentran por debajo del parámetro indicado. A continuación, otro
elemento a considerar para la evaluación de la fiabilidad de indica-
dores es la consistencia interna de los indicadores. Tanto el Alpha
de Cronbach, como la fiabilidad compuesta (CR), evidencian valores
superiores a 0,707, por lo tanto, los ítems tienen incidencia sobre las
variables latentes (Hair et al., 2011). Luego, la validez convergente,
medida por la varianza promedio extraída (AVE), presenta valores
superiores a 0,5 para las variables latentes del estudio. En este sen-
tido, la fiabilidad y validez convergente están presentes en los ítems
y constructos examinados, como se puede visualizar en la Tabla 4.
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Tabla 4. Fiabilidad y validez convergente.
Variable Código Item Factor loading Cronbach´s AVE CR
Ahorro de agua potable AA
AA-1 0,825
0,785 0,825 0,821
AA-3 0,901
AA-5 0,796
AA-6 0,793
AA-7 0,798
COVID-19 C19
C19-53 0,893
0,786 0,841 0,856
C19-54 0,888
C19-55 0,793
C19-56 0,834
C19-59 0,842
C19-60 0,837
NORMAS SOCIALES NSOC
NSOC41 0,82
0,783 0,863 0,813
NSOC42 0,936
NSOC43 0,829
NSOC44 0,786
NSOC45 0,749
CONCIENCIA AMBIENTAL CAMB
CAMB47 0,781
0,829 0,875 0,815
CAMB48 0,825
CAMB49 0,796
CAMB50 0,852
CAMB51 0,867
Seguidamente, el paso es la verificación de la validez discrimi-
nante, la cual sirve para determinar que los constructos no se en-
cuentren relacionados. Por ende, se realiza esta prueba por medio
del criterio de Fornell and Lacker (1981). De acuerdo con los resul-
tados presentados en la Tabla 5, el valor de la raíz cuadrada del AVE
de cada variable es mayor que las correlaciones en comparación al
resto de constructos del modelo (Hair et al., 2013). De esta manera,
se verifica que cada constructo sea diferente a otro, dado que los
indicadores que lo conforman tienen una alta representatividad.
En consecuencia, los elementos examinados anteriormente
muestran el cumplimiento de la validez convergente y discriminante,
por lo tanto, hay un consenso en que los ítems logran representar
lo que el constructo expone, por lo tanto, las variables latentes se
encuentran correctamente definidas. Por consiguiente, el modelo
de medida es válido para examinar y validar las hipótesis de estudio
(Kang et al., 2023).
Tabla 5. Validez discriminante.
AA C19 NSOC CAMB
AA 0,908
C19 0,717 0,917
NSOC 0,745 0,764 0,928
CAMB 0,623 0,777 0,768 0,935
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4.2 |Modelo estructural
Figura 4. Resultados de modelo estructural.
La subsección anterior validó el modelo de medida sobre la in-
formación recopilada, por ende, esta sección verifica el cumplimien-
to de las hipótesis de estudio. Consecuentemente, cada una de las
hipótesis de estudio son validadas de acuerdo con la información
recopilada en las variables latentes. La Tabla 6 y la Figura 4 sinte-
tizan los resultados encontrados, evidenciando los coeficientes, la
probabilidad y la decisión de aceptación.
Tabla 6. Validación de hipótesis de estudio.
Hipótesis Incidencia Coeficiente p-valor Desición
H1 C19 AA 0,398 ∗∗ 0,000 Significativo
H2 NSOC AA 0,308 0,455 No significativo
H3 CAMB AA 0,642** 0,005 Significativo
Nota: ***p <0,001; **p <0,05; *p <0,10.
Los resultados indican que el COVID-19 y el ahorro de agua
están asociados negativamente y presentan una relación estadísti-
camente significativa al 0,01 %. Es decir, el aumento del COVID-19
se asocia con un decrecimiento de ahorro de agua en los hogares
de la ciudad de Loja. Debido a que las diferentes medidas de higie-
ne y confinamiento, para evitar el contagio y propagación del virus,
hicieron que los hogares demanden más agua. Los integrantes de
las familias lojanas realizaron teletrabajo y teleeducación en sus vi-
viendas, lo que ocasionó un mayor consumo de agua sobre todo
durante el año 2020, donde hubo medidas más restrictivas. Este
resultado concuerda con Feizizadeh et al. (2021) que encontraron
que el consumo de agua doméstico aumentó al inicio de las medidas
restrictivas.
Sin embargo, dado que las medidas de higiene son más efica-
ces para evitar el contagio del virus, los hogares lojanos priorizaron
salvaguardar su vida a tener comportamientos a favor del cuidado
del agua. Lo cual concuerda con Tayal y Singh (2021) y Amuakwa-
Mensah et al. (2021) que encontraron que los individuos que tienen
más preocupación por contagiarse cumplen con el lavado frecuente
de manos. No obstante, aunque lavarse las manos es una medida efi-
caz para protegerse del contagio, también puede desencadenar un
uso excesivo de agua. Tal como Sayeed et al. (2021) lo evidenciaron
al referirse en su investigación que el consumo de agua aumentó 13
veces más en pandemia. Justificado porque las personas a más del
lavado de manos, también usaban más agua para el lavado de los
productos que adquirían para el consumo en su hogar.
A continuación, los resultados muestran una asociación positi-
va entre la conciencia ambiental y el ahorro de agua, con un nivel
de significancia del 1 %. En otras palabras, las personas que denotan
un comportamiento ambiental han logrado reflejar con una disminu-
ción en el consumo de agua durante la pandemia. Así mismo, esta
relación permite dar cumplimiento a la teoría del estudio planteada
por Ajzen (1991). De esta manera, las prácticas de ahorro de agua
aumentan con una mayor conciencia ambiental de los jefes de hogar.
Esta conciencia es producto de su preocupación por las cuestiones
ambientales, del tiempo que destinan a las actividades al cuidado
del medio ambiente, como el uso correcto de agua potable, y que
lo que realizan es importante para el cuidado del medio ambiente
y al desarrollo de su comunidad. De esta manera, se coincide con
Maas et al. (2017), Koop et al. (2019), Alvarado Espejo et al. (2021)
y Singha et al. (2023) que afirman que la conciencia ambiental ayuda
a conservar el agua. Lograr una conciencia ambiental es consecuen-
cia, por ejemplo, de estar informados de los problemas ambientales,
tales como el cambio climático, como lo señala Landon et al. (2018).
Además, los resultados revelan que las normas sociales inci-
den positivamente sobre el ahorro de agua durante la pandemia.
Sin embargo, no se encuentra significancia estadística a favor de
esta relación. Los hogares encuestados debido a que se encuentran
en un rango de edad mayor y niveles de vida más estable no son
propensos a que las normas sociales influyan en las prácticas am-
bientales del agua. Por lo tanto, las personas no sienten una mayor
responsabilidad hacia el cuidado del agua. Este resultado se contra-
dice con lo que la literatura muestra en estudios como el de Russell
y Knoeri (2019) y Dadvar et al. (2021) que señalan que las normas
sociales inciden en los comportamientos de ahorro de agua. Conse-
cutivamente, al análisis de las hipótesis de estudio, se examina los
factores de la inflación de la varianza (VIF) con el fin de evaluar la or-
togonalidad en el modelo examinado. Por ende, la Tabla 7 presenta
los resultados de la prueba VIF, evidenciando que el valor es menor
a 3 en todas las variables independientes examinadas. Lo anterior
confirma que no existen problemas de multicolinealidad.
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Tabla 7. Factor de inflación de varianza.
Construct VIF
C19 1,848
NSOC 1,639
CAMB 1,482
La Tabla 7 presenta la magnitud del efecto de las variables ex-
plicativas sobre la variable dependiente. De esta manera, se obser-
va que el valor f-cuadrado presenta un efecto representativo de
COVID-19 y comportamiento ambiental sobre el ahorro de agua,
puesto que su valor de referencia es superior al 0,35. Particularmen-
te, la conciencia ambiental tiene un valor más fuerte. Estos resulta-
dos con congruentes con la situación que vivieron los hogares al
encontrarse en una situación riesgo donde las normas sociales no
son relevantes ante una situación de riesgo, tal como lo expresan
(Boudet et., 2016). Por lo que es probable que la pandemia influye-
ra en la rutina de los hogares. No obstante, la conciencia ambiental
sopesa este comportamiento y está fuertemente arraigada den los
hogares ecuatorianos.
Tabla 8. Los valores de f-cuadrado.
Construct f SRMR RMStheta
C19 0,351
0,084 0,101NSOC 0,173
CAMB 0,366
Además, la Tabla 8 muestra las pruebas de bondad de ajuste del
modelo estructural: media cuadrática residual (SRMR) y correlación
del error cuadrático medio de la raíz (RMStheta). El valor de SRMR
indica la capacidad predictiva del modelo y su valor es de 0,087, re-
sultando que el ajuste del modelo es confiable. Además, la prueba
RMStheta registra un valor menor a 0,12. Por ende, la confirmación
exitosa de ambas pruebas permite asegurar la robustez del mode-
lo. Por lo tanto, el modelo es confiable y permite predecir porque
cumple con la consistencia interna, validez convergente y la validez
discriminante. Este hecho, contribuye a confirmar los resultados del
estudio examinado con base a la teoría de Ajzen (1991), la cual se
cumple parcialmente, dado que las normas sociales no influyen en el
comportamiento de los hogares lojanos sujetos de estudio, en tan-
to que el COVID-19 y la conciencia ambiental tienen una influencia
significativa.
5|CONCLUSIONES
Las prácticas de ahorro de agua son acciones que se han imple-
mentado como una de las estrategias para el correcto uso del agua
a nivel mundial. Sin embargo, durante la pandemia, las prácticas de
ahorro de agua potable se dejaron de lado, principalmente en el área
residencial, motivado por las medidas de control implementadas, ya
que se comprobó que el lavado frecuente de manos y desinfección
de productos era una de las herramientas efectivas para frenar el
esparcimiento del virus. En el presente estudio se plantearon tres
hipótesis las cuales fueron evaluadas para constatar su validez, por
lo que se concluye que el COVID 19 incidió de forma negativa en
el ahorro de agua, un aumento del COVID 19 provoca un decre-
cimiento en el ahorro de agua en los hogares de la ciudad de Loja.
Así mismo las diversas medias de higiene para evitar el contagio del
virus se asocian con mayor demanda de agua. Los resultados mues-
tran una asociación positiva entre el comportamiento ambiental y
el ahorro de agua, es decir, las personas que denotan un compor-
tamiento ambiental han logrado reflejar con una disminución en el
consumo de agua durante la pandemia.
Finalmente, las normas sociales inciden positivamente sobre el
ahorro de agua durante la pandemia. Sin embargo, no se encuentra
significancia estadística a favor de esta relación. La pandemia repre-
sentó una oportunidad para incorporar nuevas prácticas de ahorro
de agua, ya que se cuenta con conciencia ambiental por parte de los
habitantes, por lo que sería necesario la implementación de políticas
que abarquen una mayor educación ambiental, y propiciar algunas
prácticas de ahorro de agua como reducir el tiempo de baño diario,
cerrar la llave mientras se ducha o lavan los dientes, utilización de
dispositivos de control de desperdicio de agua potable, entre otros.
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