La propuesta de Cooperativa de Desarrollo, concebida para Paute y el resto de la Región Cañari, fue un esbozo previo
de la Cooperativa de Ahorro y Crédito. En Paute, el 6 de febrero de 1996 se efectuó la Asamblea de Socios Fundadores,
convocada por el Vicario de Paute, Padre Hernán Rodas, con el propósito de constituir la Cooperativa de Ahorro y
Crédito. En la reunión estuvieron presentes cien socios, de los cuales 52 eran mujeres, 47 hombres, además del Comité
Promejoras Centro Bajo de Paute. El 27 de mayo de 1996, el Ministerio de Bienestar Social concedió la personería
jurídica a la Cooperativa de Ahorro y Crédito Jardín Azuayo (Jardín Azuayo, 2018).
La vocación social y la adaptabilidad a nuevos servicios ha sido una constante en los procesos de funcionamiento,
crecimiento y expansión de la Coac Jardín Azuayo. Enfocados en potenciar un espacio de vivencia del cooperativismo
y fortalecimiento de la Economía Popular y Solidaria (Jardín Azuayo, 2023). La sucursal de Loja asiste a los socios
pasivos y activos con su portal de servicios en constante evolución. Además, ofrece servicios crediticios para acceder
a bienes, servicios o emergencias. Crédito con ahorro, ahorro promedio 90 días, con una tasa de 12,77 % anual y plazo
hasta siete años; Crédito sin ahorro, con una tasa de 15,25 % anual y siete años plazo; Crédito extraordinario, con un
enfoque hacia la salud, educación o calamidad, plazo de hasta 48 meses, tasa de 12,22 % anual, y un monto de hasta
USD 8.000; Crédito verde (ecocrédito) destinado a la compra de bicicletas y medios de transporte eléctricos, híbrido
y de combustión amigable con el medioambiente, plazo hasta siete años, tasa 11 % anual.
Además, la cooperativa otorga una concesión de dinero a un socio hasta por un monto definido anteriormente, a partir
de una tasa anual con ahorro del 12,77 %, sin ahorro del 15,25 % (Coac Jardín Azuayo, 2023). En virtud de estos
servicios y muchos otros más, es necesario referir en este estudio la situación de cartera vencida, establecida en la
Coac Jardín Azuayo sucursal Loja en el periodo octubre 2022 – septiembre 2023, por causa de la morosidad de
usuarios en el pago de las cuotas de los créditos antes detallados.
2 | REVISIÓN DE LITERATURA PREVIA
Con el fin de consolidar un Estado más real y actualizado en el campo económico, la actividad financiera en el Ecuador
requiere de una serie de estudios y conocimientos acerca de su creación, funcionamiento y expansión de las
capacidades de las instituciones financieras incluidas. En los últimos tiempos diversas entidades como bancos y
cooperativas de ahorro y crédito han crecido en bienes y servicios desarrollando alcances sociales y consolidando su
impacto según la normativa de instituciones de control y de las correspondientes políticas gubernamentales vigentes.
Los organismos creados desde temáticas comunes se orientan mediante una implementación autónoma y vertical de
las intervenciones de políticas (Mosquera y Alessandro, 2023). Esta afirmación se ve afectada por la relación directa
entre políticas gubernamentales y el funcionamiento de las instituciones financieras, debido a que el carácter
autónomo está integrado constitucionalmente al Estado y debe regirse a las leyes establecidas en el país. El sentido
de intervención política estatal es incidente e influyente sobre cualquier sector o actividad nacional.
Así, la inclusión financiera es indispensable como parte del consentimiento de todos los sectores y actores sociales.
Según la Junta Política y Financiera (2023) la Estrategia Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2023-2027
promoverá, mediante un trabajo colaborativo y coordinado entre actores públicos y privados, la inclusión financiera
de las personas naturales y jurídicas, a través de la provisión sostenible de productos y servicios financieros formales
de calidad y del empoderamiento del usuario financiero. De esta manera, al dotar de herramientas financieras
adecuadas, tanto los sectores empresariales (empresas y pymes) se benefician de un eficiente manejo de las finanzas
y de sus sistemas productivos.
Paralelamente, los riesgos financieros son latentes y pueden provocar desaciertos en el sistema de gestión de
mercado, por causa de fallas de competencia, externalidades, bienes públicos, problemas de información y mercados
incompletos. Las restricciones de precios, cantidades, servicios y barreras de movilidad son parte de los ajustes y
controles de la actual regulación económica (Farias et al., 2023). La asociación de productos y servicios a los riesgos
financieros es precisa, por lo que, la administración de un control riguroso basado en la implementación de estrategias
puede reducir su incidencia en los riesgos y conceder a las instituciones financieras nuevos márgenes de seguridad
(Vargas et al., 2019). Se considera que, el desempeño financiero debe su accionar a la rentabilidad, la solvencia, así
como, a la capacidad para cumplir con sus obligaciones (Salazar, A. et al., 2018).
Conforme a lo establecido, el camino transitado en el sector financiero ha sido arduo y competitivo. Ha promovido la
creación de estructuras funcionales más ligadas al sector productivo como las establecidas en el alcance del
cooperativismo. De acuerdo a Barba y Morales (2019) el cooperativismo se constituyó en función de valores y
principios universales, los cuales fomentan un sistema de gestión socialmente responsable. Su función parte de los
intereses colectivos desde el sentido de identidad más las acciones y necesidades comunes para cumplir con los
estándares de calidad en la oferta de servicios. Históricamente, el origen del cooperativismo en el país se remonta a
“la noche de los tiempos” en la historia de la actividad humana, como práctica social organizada con un objetivo común