1 | INTRODUCCIÓN
Las remesas se definen, en términos generales, como la transferencia de dinero que se hace a la familia de alguien en
su nación de origen. En México, las remesas representan un vital ingreso para las familias que habitan en los campos y
en zonas marginadas. De acuerdo con Banxico, las remesas llegaron a un máximo histórico en 2022 al superarse los
58,497 millones de dólares estadounidenses alcanzando el 4.1% del PIB nacional (Banxico, 2023). La economía
mexicana no solo se ve impactada en el consumo bruto, también en el ámbito educativo, sanitario e incluso el
desarrollo económico de la región. Las remesas, como se mencionó anteriormente, son de suma importancia en la
economía de nuestro país, pues como mencionamos, son determinantes tanto en el gasto como en la calidad de vida
de las familias, siendo necesario en este caso estudiar la diferencia que hay en el bienestar de los hogares que reciben
y los que no reciben remesas, entre el campo y la ciudad, y entre el hombre y la mujer (Pérez Ribas, 2010).
Debido a la tendencia de crecimiento sostenido en las remesas en los últimos años, se han convertido en una de las
principales fuentes de divisas para el país, incluso superando sectores como el turismo o el petróleo (Banco de México,
2024). Según el Banco de México, las remesas fueron enviadas en un máximo histórico en 2023 con 63.313 mil
millones de dólares, representando un aumento del 7.6% en comparación con el año anterior. Se espera que esta
tendencia continúe moderadamente en los próximos años, apoyada por la recuperación de la economía de Estados
Unidos y la creciente digitalización de los servicios de transferencia de dinero (Comisión Económica para América
Latina y el Caribe, CEPAL, 2023). Además, estudios más recientes enfatizan que las remesas tienen un impacto directo
en el bienestar de los hogares al mejorar el acceso a bienes y servicios esenciales, y también mejoran la inclusión
financiera al impulsar el uso de cuentas bancarias y plataformas digitales (BBVA Research, 2022). Sin embargo, estas
proyecciones positivas podrían verse atenuadas por factores externos, como una posible recesión en EE.UU. o
modificaciones en su política migratoria, lo que subraya la necesidad de formular políticas públicas en México que
promuevan la utilización productiva y sostenible de estos recursos a largo plazo.
No solo la recepción de remesas impacta el consumo en el momento, su recepción afecta también la administración
financiera de las familias. Esto se debe a que las familias receptoras suelen contar con niveles más bajos de
endeudamiento gracias a las remesas (Banco de México, 2022). Las remesas en su conjunto, a nivel macroeconómico,
aportan al país de forma... su contribución podría estimarse en alrededor de 4.13 puntos porcentuales del PIB (DGCS
UNAM, 2022). Las familias receptoras de remesas tienen mejor acceso a gasto en salud, educación, alimentación y
esparcimiento. Banxico ha encontrado que los hogares receptores de remesas suelen tener un incremento notable en
el gasto que parecen tener, lo que se traduce en mejoras en la calidad de vida de esos hogares. Estos hogares
contrastan con los que no tienen acceso a estas transferencias, que enfrentan limitaciones de consumo, que son muy
posiblemente las que mantendrían la pobreza de manera crónica (Aguilar, 2024). La posibilidad de recibir remesas es
más probable en las áreas rurales que urbanas, debido a que muchas comunidades rurales dependen de la migración
como estrategia económica, pues les permite el ingreso de divisas desde el extranjero.
El impacto del contexto urbano donde las familias tienen acceso a otras oportunidades de ingreso también cambia el
efecto de las remesas. (López–Arévalo, Sovilla–Sogne, & García–Fernández, 2011). El impacto de las remesas también
tiene que ver con cuestiones de género, ya que las mujeres tienden a ser las principales receptoras y gestoras de estos
fondos, lo que les permite tomar decisiones más independientes respecto al gasto familiar, especialmente en salud y
educación. Lo contrario es cierto para los hombres, que tienden a destinar una mayor parte del gasto a inversiones o
gastos personales. Factores externos como la inflación, las políticas fiscales y migratorias de EE.UU., las fluctuaciones
del tipo de cambio e incluso las políticas mismas impactan las remesas y el bienestar de los hogares. En los últimos
años, la digitalización ha aumentado el acceso a servicios de remesas y reducidos costos (por ejemplo, PayPal, Remitly
y Wise), pero las familias receptoras aún están expuestas a choques externos. Es importante entender el impacto de
estas transferencias en el bienestar de las familias, la inclusión financiera, el estatus social y la estabilidad en la vida.
México se posiciona entre los países más beneficiados por las remesas, siendo un receptor importante junto con India
y China. Tal participación revive la atención sobre el impacto que tienen las remesas no solo en el hogar, sino en la
economía del país. Las remesas son un pilar prácticamente indispensable para el bienestar de muchas familias
mexicanas, ya que su consumo, bienestar y estabilidad financieros son directamente afectados. Es innegable que este
tipo de datos cobra importancia al estudiar la realidad social y económica del país. Esta investigación es importante no
solo por el volumen de remesas recibidas, sino por los impactos que estas generan del subsidio por región, sexo, clase
social, y el impacto que puede tener en la reducción de la pobreza, consolidación del gasto familiar y en la equidad
social y el desarrollo en México.